“Recoger aceitunas no es ilegal, la ocupación [israelí] sí lo es”. Estas han sido las palabras de Brad Lander, candidato demócrata al Congreso de Estados Unidos, al ser detenido este miércoles durante algunas horas por militares y agentes de policía israelí cerca del pueblo de Nahalin, en Cisjordania. El político acompañaba, junto a varias decenas de activistas locales y extranjeros, a agricultores palestinos en la cosecha de las olivas en un lugar donde hay asentamiento israelíes y, a menudo, enfrentamientos.
Ramala, 21 oct (Prensa Latina) Las fuerzas israelíes demolieron hoy un edificio residencial con siete apartamentos cerca del campamento de refugiados de Qalandiya, al norte de Jerusalén Este, dejando sin hogar a 35 palestinos, informó la Gobernación de Jerusalén.
La institución canadiense apartó al bajo-barítono Gabriel Sánchez-Ortega de las funciones de Tosca tras exhibir la bandera palestina al finalizar el estreno.
La cosecha de la aceituna está dejando imágenes de extrema violencia en la Cisjordania ocupada. Los colonos israelíes han emprendido una campaña de acoso contra los campesinos palestinos, pero también contra todo aquel que se atreva a denunciar sus ataques. Este ha sido el caso de una delegación de diplomáticos europeos, que el sábado experimentaron de primera mano la violencia de los colonos. Un ataque al que la Unión Europea ha respondido con la inacción.
Tras conocerse que, durante el fin de semana, la Cónsul General de Bélgica y diplomáticos franceses y polacos fueron atacados en una localidad próxima a Jerusalén, el ministro de Exteriores belga, Maxime Prevot, expresó su más enérgica repulsa sobre este hecho. También la UE se ha pronunciado al respecto. En una declaración de su portavoz de Exteriores, Bruselas ha condenado "enérgicamente" los últimos ataques.
Sin embargo, más allá de comunicados con condenas enérgicas, las autoridades europeas no han movido un dedo para mostrar su rechazo a las acciones cometidas por los colonos. Más allá de pedir el fin de "la impunidad para los colonos violentos" y prometer que Bélgica "continuará presionando por sanciones de la UE contra los responsables y aquellos que los apoyan", su titular de Exteriores no ha anunciado otro tipo de medidas. El Gobierno belga no llama a consultas a su embajador en Israel, a pesar de que una responsable diplomática y un vehículo oficial del Consulado han sido atacados.
Tampoco Francia ha anunciado medidas contundentes, más allá de una condena de su ministro de Exteriores. Jean-Nöel Barrot también se ha limitado a pedir que las autoridades israelíes detengan a los responsables de la agresión. En su caso, un alcalde francés resultó herido durante el ataque contra la delegación de diplomáticos europeos.
Complicidad entre colonos y autoridades
Las autoridades israelíes parecen haber escuchado las "contundentes" quejas que les han llegado desde la UE. Este lunes han detenido a diez personas por su presunta relación con los ataques. En un comunicado recogido por Haaretz, el jefe de la Policía israelí, Daniel Levy, ha prometido una aplicación "equitativa e imparcial de la ley, basada en las pruebas y la legislación vigente".
BREAKING: Masked Israeli "settlers" attacked a convoy of European diplomats from France, Belgium and Poland during an olive harvest visit to the Christian Palestinian village of Taybeh, near Ramallah.
Seven settlers on ATVs surrounded the vehicles, demanded IDs, threw stones and… pic.twitter.com/3NYbLBY1dv
Pero los precedentes no acompañan a la afirmación de Levy. La mayoría de los ataques de colonos en Cisjordania quedan impunes, al menos cuando se cometen contra la población palestina. De hecho, una investigación de la ONU concluyó en junio que el propio Gobierno israelí facilita estos actos mediante apoyo financiero y militar. También apuntaba a un clima de impunidad fomentado por los propios organismos judiciales y las instituciones encargadas de aplicar la ley.
De hecho, Haaretz ha desvelado cómo el Ejército israelí ignoró las "reiteradas llamadas de auxilio" que advertían de que los colonos estaban amenazando a la delegación europea. Según este periódico, los mensajes de alerta llegaron horas antes del ataque, pero los soldados "ignoraron" las advertencias, que incluían la ubicación de los diplomáticos y grabaciones de vídeo de los agresores. Ni el Ejército ni la Policía se presentaron en el lugar –una aldea cristiana a 5 kilómetros de Jerusalén– para prevenir o detener el ataque. Este mismo medio asegura que el Ejército ha abierto una investigación "para examinar su actuación en el suceso".
Netanyahu niega el ataque
Después del ataque, varios dirigentes israelíes condenaron lo sucedido. También el Ejército y la Policía. Al igual que sus colegas europeos, el ministro de Exteriores, Gideon Saar, condenó "enérgicamente" el ataque, para después añadir que su cartera está en contacto con los embajadores de los países implicados "con el fin de asistir a las autoridades encargadas de hacer cumplir la ley". Aún con estas, hubo espacio para los "peros".
"Sin menoscabar la gravedad del incidente, es lamentable que la visita no se haya coordinado previamente con las Fuerzas Armadas. Tal coordinación podría haber ayudado a salvaguardar la seguridad de los visitantes", dijo el ministro. Al día siguiente, Haaretz publicó la información que apuntaba a que los diplomáticos y las personas que iban con ellos pidieron ayuda, pero el Ejército les ignoró.
A pesar de esa condena con reproches a las víctimas del ataque, el portavoz de Exteriores de la UE optó por agradecer "las declaraciones de varios representantes israelíes que condenaron los ataques". Por el contrario, no ha habido mención alguna a la rección de Benjamín Netanyahu.
Aunque existen pruebas gráficas del ataque y las propias fuerzas de seguridad israelíes han repudiado los hechos, el primer ministro ha puesto en duda lo sucedido. Netanyahu afirmó el sábado por la noche que no existían "pruebas sólidas", llegando a sugerir que podía tratarse de "una campaña coordinada para difamar a Israel".
Sobre las imágenes publicadas en redes que muestran el ataque, el jefe de Gobierno israelí manifestó que "por sí solas" no establecen la responsabilidad individual de los atacantes. Tampoco la secuencia completa de los hechos. Según Netanyahu, unas muestran a individuos enmascarados confrontando un vehículo diplomático, mientras que otras imágenes separadas "muestran una ventana rota y una persona tendida en el suelo".
Una periodista estadounidense ingresada
El ataque contra la delegación europea no ha sido la única agresión contra extranjeros este fin de semana en Cisjordania. Una periodista del Washington Post sufrió una brutal paliza a manos de colonosisraelíes procedentes de un asentamiento ilegal el viernes.
La fotoperiodista estadounidense agredida por un grupo de colonos junto al líder del partido izquierdista israelí de los Demócratas, Yair Golán | EFE/ Cuenta oficial X del líder del partido izquierdista israelí de los Demócratas, Yair Golá
Según relató la BBC, cuyo equipo presenció el ataque, la fotógrafa estadounidense Heidi Levine fue sorprendida por los atacantes mientras cubría la recogida de la aceituna. La reportera veterana acabó en el hospital, con cuatro fracturas vertebrales y una costilla rota. Fue la propia Levine quien describió a otros compañeros periodistas cómo recibió patadas mientras estaba en el suelo.
Entre las diez personas detenidas este lunes también figuran sospechosos por el ataque contra Levine. No obstante, testigos de lo ocurrido han narrado que los soldados israelíes en la zona no hicieron nada para impedir la agresión. Así lo recoge el Washington Post, medio para el que trabaja la fotógrafa.
Y, a pesar de estas denuncias de complicidad por parte de las autoridades, Donald Trump ha anunciado este domingo su "apoyo total" a Netanyahu de cara a las elecciones israelíes, que se celebran la semana que viene. Lo ha hecho dos días después del brutal ataque contra una ciudadana estadounidense. No deja de ser significativo que haya escogido justo este momento, teniendo en cuenta que durante semanas ha evitado hacerlo.
L’attacco ai diplomatici a Taybeh è stato troppo. La polizia israeliana è intervenuta e ha fatto sapere lunedì di aver arrestato dieci persone. Coloni estremisti, per cui “sono state rinvenute prove che li collegano ai presunti atti di violenza” contro la delegazione di rappresentanti europei – tra cui il sindaco 70enne del comune francese Aulnoye-Aymeries Bernard Baudoux – di sabato scorso tra i campi di olivi intorno all’unico villaggio cristiano rimasto in West Bank, sulla montagna di Ramallah. Del resto, gli eventi sono stati ampiamente documentati sui social, rilanciati da tutti i media internazionali e suscitato reazioni sdegnate dei Paesi europei, che già hanno scelto di alzare la voce sull’espansione inarrestata degli insediamenti illegali israeliani in Cisgiordania (non è il caso dell’Italia, mentre è capofila del fronte di pressione il governo di Londra di Andy Burnham).
Erano proprio una decina i giovani incappucciati e armati di sassi e bastoni, si vedevano chiaramente nei video girati dai palestinesi e dagli attivisti anti-occupazione che accompagnavano gli europei sabato. Le organizzazioni dei coloni hanno fatto sapere che uno dei luoghi perquisiti dalla polizia era un avamposto agricolo illegale vicino all’insediamento di Ofra, e un altro 15 km più a nord, l’insediamento di Shiloh. In base alle immagini, la polizia ha potuto sequestrare anche “diversi veicoli”.
È un evento raro, quello della repressione attiva delle autorità israeliane contro i coloni violenti, e ancor più raro è vedere decine di arresti in una volta sola. Di certo contano le pressioni internazionali, non solo europee ma anche statunitensi, dove l’amministrazione Trump ha più volte esortato l’alleato Benjamin Netanyahu a liberarsi di queste frange “impresentabili” ed evitare di finire un giorno su due sulle prime pagine dei media di mezzo mondo per eventi violenti. Vista anche l’aggressione alla fotoreporter del Washington Post Heidi Levine, domenica il Segretario di Stato Usa Marco Rubio ha affermato che l’amministrazione è “molto turbata” e che si aspetta un intervento da parte di Israele.
Netanyahu continua a minimizzare: sabato il suo ufficio ha diramato una nota che invitava a considerare anche le violenze dei palestinesi nella regione, domenica in una rara conferenza stampa con i reporter israeliani (non ne faceva una in presenza dal 7 ottobre 2023, ma ora ci sono le elezioni), ha detto di ritenere la violenza dei coloni “un’enorme esagerazione. Penso che il vero pericolo sia che ci troviamo di fronte a una grande campagna di propaganda incentrata su questi giovani rivoltosi, che ci stanno davvero causando danni enormi”. Le violenze sono campagna elettorale anche per la destra di Ben-Gvir e Smotrich, che ritengono di guadagnare voti sostenendo i movimenti più estremisti dei “giovani delle colline”, ma danneggiano anche i partiti più tradizionali della destra ebraica. Per questo il premier non è contrario a mettere un freno al fenomeno, anche solo simbolico. “Per la prima volta ho coinvolto lo Shin Bet”, ha annunciato domenica Netanyahu, e ha promesso misure “per sradicare completamente questo fenomeno”.
Sotto la patina mediatica, però, la realtà è più complessa, e la realtà è che il governo Netanyahu sta facendo di tutto per limitare gli strumenti di chi intende fermare la violenza dei coloni, come denunciano del resto ong anti-occupazione come Peace Now. Lunedì, reagendo più alle parole di Netanyahu che alle richieste di sanzioni dei Paesi europei, il ministro della Difesa Israel Katz ha messo in chiaro che dal suo punto di vista la repressione delle violenze in Cisgiordania è una questione di ordine pubblico, perché i coloni sono dei civili, e quindi andrebbe affidata alla polizia e non all’esercito. “La gestione della grave violenza perpetrata da una manciata di rivoltosi ebrei in Cisgiordania deve essere interamente responsabilità della polizia israeliana, comprese la prevenzione, le indagini e il perseguimento penale. Le Forze di difesa israeliane non devono e non possono impegnarsi in attività di controllo civile, ma devono piuttosto combattere il terrorismo palestinese”, ha detto Katz.
Calata sul terreno, però, questa logica si traduce in una risposta molto blanda alle violenze. Non solo perché la polizia risponde al ministero della Sicurezza nazionale guidato dall’estremista Itamar Ben-Gvir, ma anche perché i territori in cui avvengono i fatti sono sempre più spesso quelli dell’area A e B, e la responsabilità di sicurezza sono fondamentalmente appannaggio dell’Idf.
Katz ha parlato anche di questo, domenica. Ha annunciato di aver elaborato una “direttiva per regolamentare le attività di controllo civile in Cisgiordania, che suddivide le competenze tra le Idf e la polizia“. Il piano, ha aggiunto però, “non include raccomandazioni per il ripristino dei provvedimenti di detenzione amministrativa nei confronti dei coloni. I provvedimenti amministrativi non sono la soluzione: la soluzione è un’azione di polizia forte ed efficace”.
Anche l’Idf, comunque, è sotto accusa da parte dei palestinesi e delle organizzazioni che difendono il rispetto del diritto internazionale in West Bank. In molti casi non è intervenuto in tempo: per una precisa strategia, dicono i critici, per mancanza di mezzi e perché il governo lega le mani ai militari, secondo lo stesso esercito.
Lunedì, alcuni funzionari della difesa israeliani hanno confermato al quotidiano Haaretz che ci sono precise pressioni del potere politico volte a impedire all’esercito di contrastare il terrorismo ebraico in Cisgiordania. I comandanti sono riluttanti a sfidare i leader dei coloni o ad agire contro soldati e civili che attaccano i palestinesi, perché temono di rischiare ripercussioni al livello politico e di carriera. E, oltrettutto, i leader dei coloni hanno interlocutori diretti nel governo e sono sempre più numerosi i riservisti o i membri delle forze armate che esplicitamente sposano le posizioni dell’estrema destra favorevole alle colonie, e omettono di intervenire.
I casi sono molti, tra i più espliciti c’è quello dell’attacco a una troupe della Cnn da parte di soldati del 941° battaglione di riserva ultraortodosso, a marzo di quest’anno. Dopo l’incidente il battaglione è stato ritirato dalle attività operative sul campo e sono state annunciate misure disciplinari nei confronti dei soldati coinvolti, ma i comandanti del battaglione non sono stati destituiti, e le indagini sono finite nel vuoto. Successivamente si è saputo che il comandante della brigata si era recato alla base dove alloggiavano i soldati, li aveva incoraggiati e si era unito a loro nella preghiera.
Messaggi impliciti ma chiari sono anche quelli mandati dallo Stato maggiore dell’Idf, che dopo la nomina di Eyal Zamir voluta da Netanyahu è diventato molto più aperto a valutare le priorità politiche del governo. L’anno scorso, ad agosto 2025, Zamir e il capo del comando centrale Avi Bluth hanno visitato l’avamposto illegale di Ma’oz Shaul: il messaggio è piuttosto esplicito.
A rendere ancora più improbabile il contrasto ai coloni c’è anche il fatto che le inchieste che vengono aperte su di loro sono contese tra Idf e polizia, ed entrambe le autorità cercano di scaricare sull’altra la responsabilità di andare ad arrestare i militari coinvolti in violenze, cercando di evitare ripercussioni politiche. “Ogni comandante e ufficiale di alto rango sa che l’arresto di un soldato sospettato di aver ucciso un palestinese potrebbe trasformarsi nel giro di poche ore nel prossimo caso Elor Azaria”, ha dichiarato ad Haaretz un funzionario della sicurezza, citando l’ex soldato condannato per aver ucciso un palestinese nel 2016: poi è stato graziato.
Apoio do PAM reduzido em “cerca de um terço”. Duas em cada três pessoas estão em situação de insegurança alimentar aguda na Faixa de Gaza. Israel diz que estado de fome no enclave é “mentira”. O Programa Alimentar Mundial (PAM) anunciou esta segunda-feira que vai precisar de reduzir as suas operações humanitárias na Faixa de Gaza por falta de recursos, deixando mensalmente 500 mil palestinianos sem ajuda. A organização fez ainda um apelo, através de um comunicado, para que o mundo não “desvie o olhar” do enclave devastado pela guerra. “As famílias (…) vivem em condições humanitárias extremamente difíceis”, apesar
“Non sono morti, sono personeassassinate. Non sono statistiche, sono vite con nomi, volti, famiglie, sogni e ricordi”. Comincia così il video–appello per la Palestina pubblicato sui social da PepGuardiola. Il più influente allenatore di calcio del nuovo millennio ha infatti scelto di sposare la causa dell’UNRWA, l’Agenzia delle Nazioni Unite per il soccorso e l’occupazione dei rifugiati palestinesi. Il video è stato rilanciato dal canale spagnolo dell’UNRWA, che chiede di continuare a “parlare di Palestina”.
È il messaggio di fondo dell’appello di Guardiola, che dice: “Quando smettiamo di chiamare le cose con il loro nome, quando accettiamo un linguaggio che nasconde il dolore, iniziamo a perdere la nostra umanità“. Il tecnico catalano invita quindi a continuare a denunciare ciò che accade a Gaza e al popolo palestinese: “Le loro vite contano quanto le nostre; il loro dolore non ci è estraneo. Non dimentichiamolo”. Quindi l’appello a sostenere all’Agenzie delle Nazioni Uniti: “Da oltre 75 anni, l’UNRWA sostiene i rifugiati palestinesi fornendo assistenza sanitaria, protezione e aiuti umanitari. Ma l’UNRWA è molto più che aiuti. È anche memoria“.
Il discorso integrale di Pep Guardiola
Non sono morti, sono persone assassinate. Non sono statistiche, sono vite con nomi, volti, famiglie, sogni e ricordi. Non sono danni collaterali, sono bambini. E quando smettiamo di chiamare le cose con il loro nome, quando accettiamo un linguaggio che nasconde il dolore, iniziamo a perdere la nostra umanità. Stiamo vivendo un momento molto buio della nostra storia.
Vediamo bambini a Gaza che cercano i loro genitori tra le macerie, che implorano aiuto, che soffrono la fame, che vengono lasciati soli. Li vediamo perdere tutto prima ancora di aver avuto la possibilità di crescere, e l’inferno continua, insieme alla disumanizzazione del popolo palestinese. Le loro vite contano quanto le nostre, il loro dolore non ci è estraneo. Non dimentichiamolo. La solidarietà con la Palestina non può fermarsi. Né può fermarsi la nostra responsabilità. Oggi, proprio oggi, il governo israeliano ha ucciso più di 74.000 persone a Gaza e continua a ostacolare l’ingresso degli aiuti umanitari. E mentre Gaza continua a essere devastata, la demolizione delle case palestinesi e gli sfollamenti forzati in Cisgiordania continuano. In questo contesto, è importante ricordare una cosa.
Per milioni di rifugiati palestinesi, la sofferenza non è appena iniziata. Hanno sopportato decenni di sfollamento, violenza, perdite, dolore, traumi, incertezza e ingiustizia. Eppure, perseverano. Quanto ammiriamo la resilienza del popolo palestinese. Ma non dovrebbero essere costretti a essere resilienti. Nessun popolo dovrebbe dover trascorrere generazioni a dimostrare la propria capacità di sopportare la sofferenza.
Nessun bambino dovrebbe crescere imparando a sopravvivere anziché a vivere. E in questo terribile contesto, c’è un’organizzazione che non li ha mai abbandonati, nemmeno per un solo giorno. Si chiama UNRWA. Da oltre 75 anni, l’UNRWA sostiene i rifugiati palestinesi fornendo assistenza sanitaria, protezione e aiuti umanitari. Ma l’UNRWA è molto più che aiuti. È anche memoria.
Ed è l’istituzione che ha preservato la storia, l’identità e i diritti di generazioni di rifugiati palestinesi. È la prova che la loro esistenza non può essere cancellata. Oggi, sostenere l’UNRWA è più necessario che mai. Sostenere l’UNRWA significa sostenere coloro che continuano a resistere alla fame, alla violenza, alla paura e all’abbandono. Perché per continuare a distruggere, bisogna imporre il silenzio. E noi non ci faremo mettere a tacere.
Oggi il silenzio è una forma di schieramento, ma non possiamo voltarci dall’altra parte. La Palestina conta, e la Palestina ha bisogno di giustizia e pace. Ora, per favore, continuate a parlare della Palestina. Continuate a difendere l’umanità di fronte all’indifferenza. Per favore, se potete, sostenete l’UNRWA affinché possa continuare a fornire aiuti a chi ne ha più bisogno. Grazie di cuore.
La Sociedad de Prisioneros Palestinos denunció prácticas que incluyen intimidación, arresto, tortura, inanición, aislamiento y negación de atención médica contra niños de Gaza.
El diplomático afectado rechazó las declaraciones de Netanyahu y aseguró que los hechos ocurrieron de manera clara. "Los hechos son claros. Fuimos atacados", afirmó.
Alrededor de las enormes fortificaciones que Israel ha levantado en Gaza no queda nada. Algunas de ellas se remontan a 2023, tras los atentados de Hamás aquel 7 de octubre y la posterior invasión de la Franja por parte de Israel. Pero la construcción de nuevos puestos se ha acelerado a partir del alto el fuego del 10 de octubre de 2025: al menos 15 de ellos aparecen por primera vez en imágenes de satélite en diciembre del año pasado. “Estos puestos sirven como bases a través de las cuales Israel mantiene y ejerce control territorial sobre Gaza”, asegura Sarah Sanbar, investigadora de la ONG Human Rights Watch (HRW).
Para localizar las fortificaciones militares israelíes en Gaza, hemos desarrollado un sistema de búsqueda visual basado en inteligencia artificial que nos ha permitido identificar estructuras similares entre cientos de imágenes de satélite. Después, hemos revisado y contrastado los resultados para distinguir las posiciones fortificadas de otras construcciones o movimientos de tierra.
En total, hemos analizado más de 600 imágenes de la Franja de Gaza, tomadas entre enero de 2023 y octubre de 2026, que suman más de 400 GB de información. La mayoría proceden de Planet Labs y tienen una resolución aproximada de medio metro por píxel. También hemos utilizado una imagen aérea del norte de Gaza, publicada en la plataforma GovMap del Gobierno de Israel, con una resolución aproximada de 15 centímetros por píxel.
La investigación se ha desarrollado en cinco fases, con sucesivas rondas de búsqueda y revisión:
1. Selección de ejemplos. Escogimos 15 imágenes de fortificaciones con características reconocibles: grandes muros de tierra, accesos protegidos, zanjas y estructuras interiores como barracones, vehículos o antenas. Añadimos otros 15 ejemplos de caminos, excavaciones y terrenos arrasados que podían confundirse con ellas.
2. Búsqueda mediante inteligencia artificial. Dividimos las imágenes en 1.550.108 fragmentos, procedentes de 602 escenas de Planet Labs y de la imagen aérea de GovMap. Desarrollamos una herramienta que comparó estos fragmentos con los ejemplos seleccionados y los ordenó según su similitud. Repetimos las búsquedas incorporando los resultados ya revisados para identificar nuevos candidatos. La inteligencia artificial nos ayudó a localizar posibles fortificaciones, pero no decidió cuáles lo eran.
3. Revisión y evolución temporal. Examinamos las propuestas, descartamos las coincidencias incorrectas y reunimos imágenes de distintas fechas para cada ubicación. Así pudimos reconstruir los cambios visibles en el terreno y observar cuándo aparecían las primeras modificaciones.
4. Comprobación de uso militar. Para distinguir las fortificaciones de otros recintos, buscamos indicios adicionales, especialmente estructuras compatibles con barracones o módulos prefabricados. Revisamos distintas fechas para comprobar si estas instalaciones habían estado presentes, incluso cuando el recinto aparecía posteriormente vacío. Estos elementos, junto con la configuración del terreno, reforzaron la identificación de las posiciones militares.
5. Recuento final. Tras descartar falsos positivos y agrupar las imágenes correspondientes a una misma ubicación, identificamos 50 posiciones fortificadas. Para documentar su evolución, elaboramos 50 series temporales con 4.382 imágenes, accesibles para los lectores de EL PAÍS, después de excluir los recortes sin cobertura suficiente.
Limitaciones de la investigación. La cobertura de las imágenes no es uniforme: no disponemos de todos los lugares en todas las fechas. Por eso, la primera imagen en la que aparece una construcción no indica necesariamente cuándo fue levantada.
Las 50 posiciones identificadas representan las fortificaciones que hemos podido verificar en el material disponible, no un censo exhaustivo de todas las existentes en Gaza. Aunque hemos revisado miles de candidatos, no podemos descartar que haya otras posiciones que nuestra herramienta no haya detectado.
Las imágenes nos permiten documentar las estructuras y su evolución, pero no determinar por sí solas la función exacta de cada instalación ni si estuvo ocupada de manera continua. Para ello necesitamos contrastar nuestras observaciones con otras fuentes.
Las operaciones militares abarcaron Yenín, Nablus y Ramala, restringiendo el tránsito de agricultores en la cosecha de aceitunas en la Cisjordania ocupada.
Como é que a memória judaica se constrói através daqueles que criticaram a criação de um estado soberano? O Observador faz a pré-publicação de um excerto do livro "Antissionismo", a publicar dia 19.
“Me atacaron y me empujaron al suelo. Por suerte tenía mi chaleco antibalas y mi casco, de lo contrario probablemente ni siquiera estaría aquí, porque seguían pateándome y pateándome”, declaró la fotoperiodista desde el hospital de Ramala.
Gaza’s Health Ministry reported Friday that hunger and malnutrition have killed 466 people since 2024, as famine grips the enclave and pushes more than 1.4 million residents toward a critical food crisis.
The Palestinian Health Ministry in Gaza confirmed Friday that malnutrition and hunger rates have reached catastrophic levels across the territory.
The toll stands at 466 starvation deaths since 2024, a figure the ministry released on World Food Day, observed October 16.
The health authority issued a grim report exposing the consequences of the prolonged Israeli siege. Official projections show that more than 1.4 million people, equivalent to 67% of the population, will face a critical or worse food crisis by the end of 2026. Famine was formally declared in Gaza governorate in August 2025.
“Malnutrition and famine rates in the Gaza Strip have reached catastrophic levels, seriously affecting children, the elderly and other vulnerable groups,” the Ministry said in its statement.
Statement by the Gaza Ministry of Health on World Food Day:
▪️ "Malnutrition and starvation rates in the Gaza Strip have reached catastrophic levels, ravaging children, the elderly, and other vulnerable groups."
▪️ "A total of 466 deaths due to malnutrition and starvation have…
Children carry a heavy share of the toll. Since 2024, 157 children have died from malnutrition, roughly one third of all starvation deaths. Between 2024 and August 2026, health workers documented 158,001 cases of acute malnutrition in children under five, including 28,716 severe cases that directly threaten life.
The mortality rate among children under five more than doubled, climbing from 13.6 to 33.4 deaths per 1,000 live births between 2022 and 2025. Stunting now affects 12.2% of the child population. Officials estimate that another 74,200 children will require specialized treatment through 2027.
Maternal health has deteriorated sharply as well. Anemia prevalence rose to 61% in 2026, compared with 41% before the conflict. Nearly 4,000 miscarriages were recorded in the first half of the year, more than triple the previous six months. One in every three pregnancies is now classified as high risk.
🇵🇸 466 Palestinians, including 157 children, have died from malnutrition and starvation in Gaza since 2024, Health Ministry says
⚠️ More than 1.4 million people are expected to face crisis-level food insecurity or worse through the end of 2026
Elderly adults account for the largest share of deaths linked to food shortages. The Gazan Ministry registered 189 fatalities among the elderly, or 40.5% of the national total.
The vulnerability among seniors is stark: 11% go entire days without eating anything at all, meanwhile 48% deliberately reduce their own portions to feed their families. 68% of them have interrupted or cut back on medication doses because of widespread shortages.
Three years of war have collapsed the food system. The Ministry’s warning lands as winter approaches and as aid deliveries remain insufficient to meet the scale of need across the territory.
The figures mark the deepest point yet in a hunger emergency that has built steadily since the conflict began. A formal famine declaration, once a rare event, now defines daily reality for hundreds of thousands of people trapped in the enclave.
The projected rise in food insecurity through late 2026, combined with 74,200 children awaiting specialized care, points to a crisis that will persist even if aid access improves.
Facing this emergency, the Health Ministry recalled that the right to food is fundamental. It urged the United Nations and the international community to establish urgent mechanisms that guarantee the safe, sustainable and unrestricted entry of humanitarian aid, therapeutic supplements and medicines into the enclave.
Los 19 países firmantes instan al Gobierno de Colombia a revertir su decisión, cumplir las resoluciones del Consejo de Seguridad y sus obligaciones bajo el derecho internacional, y a respetar los derechos inalienables del pueblo palestino.
Fotojornalista Heidi Levine foi espancada por colonos, que tentavam impedir os palestinianos de fazerem a colheita da azeitona. Forças israelitas garantem que estão a investigar o incidente.
Da giovedì il Regno Unito può colpire con sanzioni chiunque partecipi alla costruzione degli insediamenti israeliani in Cisgiordania. Le nuove norme, entrate in vigore giovedì mattina, arrivano quattro giorni prima della chiusura del bando per E1, il progetto di oltre 1.200 case a est di Gerusalemme che mira a spezzare in due la Cisgiordania e a rendere impossibile uno Stato palestinese dotato di contiguità territoriale.
Il provvedimento segna un cambio di rotta per il governo laburista di Andy Burnham rispetto a quello di Keir Starmer, ed è motivato dall’impunità dei coloniebreiin Cisgiordania. Il regolamento amplia il regime sanzionatorio globale sui diritti umani e aggiunge tre nuovi criteri: gravi violazioni del diritto internazionale umanitario (comprese le Convenzioni di Ginevra sull’occupazione), ostacolo all’assistenza umanitaria e seri attacchi al diritto alla libertà e alla sicurezza della persona.
Banche, imprese di costruzione, finanziatori, chiunque faciliti o tragga profitto dall’espansione coloniale rischia il congelamento di asset, divieti di finanziamento, ban di viaggio e l’interdizione da incarichi societari. A farli scattare basta il “ragionevole sospetto” di coinvolgimento.
Nell’illustrare la decisione alla Camera dei Comuni, a settembre, il ministro degli Esteri britannico Ed Miliband, ebreo, aveva parlato di “pulizia etnica” in corso in parti della Cisgiordania, avvertendo: “Affronterete tutta la forza delle sanzioni britanniche”.
Israele ha risposto chiudendo il consolato britannico a Gerusalemme Est e costringendo Londra a ritirare 21 diplomatici. Per Peace Now, pilastro del pacifismo israeliano: “Oggi è già chiaro che gli insediamenti non sono solo un ostacolo alla pace e un pericolo per la sicurezza di Israele: sono una minaccia economica per il futuro dello Stato. Netanyahu e Smotrich [il ministro delle Finanze, di estrema destra, che controlla di fatto l’amministrazione civile in Cisgiordania] giocano col fuoco. Mentre corrono verso l’annessione e spingono E1, il mondo dice “basta” e inizia a presentare il conto”.
Sul piano economico i numeri sono piccoli: dalle colonie provengono merci per un valore fra 11 e 45 milioni di dollari all’anno, una frazione dei 6 miliardi di sterline di interscambio totale UK-Israele.
Il vero nodo è finanziario. Se le banche israeliane che garantiscono i progetti di costruzione finiscono sotto sanzioni, rischiano di perdere accesso a Londra e, a cascata, ai mercati internazionali. Questa prospettiva potrebbe fare da deterrente alla partecipazione al bando di E1, che scade il 19 ottobre, anche se le buste non verranno aperte prima del 19 novembre, dopo le elezioni israeliane del 27 ottobre.