La bifurcación de los carriles de salida existente en el tronco de la autovía A-5 que se sitúa a la altura de la calle de Illescas se modificará y pasarán a discurrir por ambos lados de la futura boca del túnel desde este viernes, 23 de octubre.
El Ayuntamiento de Madrid está ejecutando ya las obras la urbanización, que permitirán acabar en superficie con la barrera que suponía la autovía para los vecinos de los barrios de Lucero, Aluche y Las Águilas, del distrito de Latina, separados desde 1968 de Campamento (Latina) y Casa de Campo (Moncloa-Aravaca).
La reorganización temporal desde este viernes permitirá liberar el espacio necesario para ejecutar actuaciones como la reposición de la canalización de agua potable afectada por las obras, así como la construcción del vial definitivo en superficie.
La urbanización a lo largo de los 3,2 kilómetros del Paseo Verde del Suroeste ha comenzado en distintos tramos. Por ahora se actúa en la configuración final de las vías reservadas a los vehículos de la zona, el carril bici, la base de la primera intervención de la M-30 y una zona verde cercana a la pasarela verde ciclista. Todo se ubica en los alrededores de la superficie que da cobijo a la entrada del túnel de tres kilómetros que conectará con la M-30 en la avenida de Portugal.
Una nueva promoción de 87 conductores se incorporará este viernes a la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT Madrid), tras completar el curso de formación de cuatro semanas y 140 horas de formación teórica y práctica.
De esta manera, el nuevo personal de conducción comenzará a trabajar en el servicio de autobuses urbanos de EMT Madrid en las diferentes líneas de la capital, ha indicado el Ayuntamiento.
Previamente, han pasado un curso que ha abarcado aspectos clave para el desempeño del puesto como la operativa de la red, los procedimientos de trabajo y las normas de seguridad.
Además, la formación se ha completado con prácticas de conducción sin pasajeros y en condiciones reales de circulación. Asimismo, antes de incorporarse al servicio, el nuevo personal de conducción ha superado el reconocimiento médico correspondiente.
Esta promoción forma parte del plan de refuerzo de la plantilla de conducción de EMT Madrid, destinado a atender el incremento de la demanda de transporte público y mejorar la cobertura del servicio.
Con esta promoción, EMT Madrid alcanza los 327 conductores incorporados en 2026, cinco de ellos procedentes de un proceso de movilidad interna.
En España se entierra muy bien. Un dicho que muchos sacan a colación cuando llega el momento de despedir a alguien, con el que no se comulgaba en demasía, pero llegado “este momento”, lo importante es lo importante.... Y por ende, en cierta medida, todo lo que rodea a la muerte, es reverenciado. Aunque toca hacer la salvedad de que quizá eso era más en el pasado. Hoy, España, como el resto del planeta -y más tras los tiempos de la Covid-, se ha sumado a la corriente del “muerto al hoyo, y el vivo...”. En fin, ya saben.
La Almudena, el más grande de Europa
Madrid se ha entregado, con entusiasmo en el pasado, a esto que apuntábamos. De ahí el tamaño de camposantos como La Almudena. Actualmente cuenta con 120 hectáreas y, según apuntan, es el más grande de Europa occidental. Aunque no ostenta otros títulos, como el de ser el cementerio más visitado del mundo: de eso presume el Père Lachaise de París (en él están enterrados Molière, Chopin, Oscar Wilde o Delacroix, y sí, también Jim Morrison). Tampoco es el más bello de Europa -el de Génova algunos lo señalan como un museo al aire libre-, a pesar de contar con grandes piezas del arte y la arquitectura de gran valor histórico y artístico. Más de 300 “creaciones funerarias” están protegidas por el Estado. Un cementerio que es todo un canto a la arquitectura más rompedora de su momento: la secesión vienesa. En ese estilo y en el art decó fueron realizadas puertas, templos o rejería.
En cierto sentido, se podría decir que en el cementerio de la Almudena “habitan” casi más personas que en la propia Comunidad de Madrid: según el censo del cementerio, alrededor de cinco millones de difuntos descansan en el camposanto (contabilizando las tres necrópolis que aguarda tras sus muros: la cristina, la civil y la hebrea). Una cifra próxima a los más de seis millones de personas censadas en la actualidad en la región.
Cementerio patriótico de La Florida
Morir por la Patria y no ser olvidados. Ni ellos ni sus actos heroicos en favor de todos. Algo difícil de mantener hoy en día en que la memoria es tan frágil. En este Cementerio de La Florida están enterrados algunos de los héroes del 2 de mayo de 1808. Concretamente, 43 fusilados que perdieron su vida la madrugada siguiente en la Montaña de Príncipe Pío. El camposanto se encuentra en el Parque del Oeste, entre la Rosaleda y la ermita de San Antonio de la Florida. Por lo apartado del lugar, no pasa mucha gente por su puerta, que suele estar cerrada.
Se trata de un cementerio apartado y pequeño, donde no hay nichos a la vista. Los enterrados se encuentran en la cripta de la ermita, en una fosa común tras una lápida con sus nombres.
Los fusilados de Príncipe Pío no fueron los únicos en morir en aquellas jornadas. El mismo día 2 algunos madrileños fueron arcabuceados en otros puntos de la ciudad. Otros cayeron en las luchas callejeras contra los soldados napoleónicos. Una vez pacificada la revuelta antifrancesa, el general Murat decidió dar un castigo ejemplar. Para ello, ordenó seleccionar 42 prisioneros al azar y el general se reservó la elección de uno más. Los 43 mártires fueron torturados y conducidos a la ladera de la Montaña de Príncipe Pío. Allí fueron fusilados y sus cuerpos abandonados. Hasta que unos días más tarde los hermanos de la Buena Dicha los enterraron en el Cementerio. Goya, y tantos otros, fueron sensibles a su sacrificio.
Expatriados en Carabanchel, el “British Cementery”
Apartado del bullicio del madrileño barrio de Carabanchel, delimitado por las calles de Inglaterra e Irlanda, se encuentra un pequeño cementerio en cuya entrada se puede leer “British Cementery”. Algo que se repite en muchos otros lugares de Europa, donde aquellos expatriados, sobre todo de los siglos XIX y XX encontraron descanso eterno tras una vida, en muchos casos, refugiados en el Continente, alejados de Albión. En el castizo Carabanchel, entre cedros, acacias y aligustres hay enterrados un millar de cuerpos. Sus lápidas centenarias son devoradas por el musgo y la erosión que tiene no tener una visita de un familiar ni un amigo que se preocupe por el estado de la tumba. Algo, por otro lado, que en estos tiempos de prisas e inmediateces, ha alcanzado a los camposantos católicos. En este, por cierto, descansan también ortodoxos, luteranos, protestantes o judíos. Decenas de nacionalidades distintas. Cientos de historias enterradas. Aquí están, entre otros, los restos del alemán Heinrich Loewe, empresario alemán que triunfó en el mundo de la marroquinería fundando una de las firmas de lujo más prestigiosas del mundo de la moda. También acogen los restos de Margarita Kearny Taylor, la británica que fundó el mítico salón de té inglés del paseo de la Castellana.
Cementerio civil: El descanso de cuatro presidentes
El cementerio civil de Madrid forma parte de la necrópolis del Este, junto con el cementerio de La Almudena y el Judío. Se inauguró a finales del siglo XIX y en él descansan los restos de cuatro presidentes de la primera República, varios dirigentes comunistas y socialistas, además de miembros de la Institución Libre de Enseñanza.
La Sacramental de San Lorenzo y San José
El recoleto cementerio de la Sacramental de San Lorenzo y San José es un camposanto ubicado también en el barrio de Carabanchel, por entonces unas “afueras” de la capital. En el patio central destaca un monumento de suscripción pública coronado por cuatro ángeles que custodian las urnas de los esposos Julián Romea y Matilde Díez. También reposan aquí los escultores Ponciano Ponzano y Eulogio Florentino Sanz autor de “Francisco de Quevedo”, los poetas Ventura Ruiz de Aguilera, Abel Bonnard o José de Selgas, entre otros.
Cementerio de San Isidro
No podía estar en otro lugar. Está situado detrás de la ermita de San Isidro sobre el llamado Cerro de las Ánimas, en el entorno de la actual Vía Carpetana, dando por uno de sus costados a la avenida de la Ermita del Santo. Durante el siglo XIX se convirtió en el cementerio de la nobleza de Madrid, siendo el preferido por la aristocracia, los políticos, los grandes burgueses y los artistas, lo que nos ha legado, entre sus siete patios, un conjunto de panteones de gran calidad arquitectónica y artística dentro del monumento funerario. Aquí reposan desde Emilio Castelar a José Ortega y Gasset, pasando por Francisco Silvela o Antonio Maura. Una larga lista de prohombres con calle o plaza en la superficie de la ciudad.
Cementerio de San Justo
El cementerio de San Justo, cuyo nombre completo es el de cementerio de la Sacramental de San Justo, San Millán y Santa Cruz, es un camposanto que sigue activo en la actualidad, separado por una tapia del Cementerio de San Isidro. En él yacen importantes personajes literarios del siglo XIX como Larra, José de Espronceda, Bretón de los Herreros, Francisco Villaespesa, Ramón de Campoamor, los hermanos Álvarez Quintero, Adelardo López de Ayala, Manuel Tamayo y Baus. Una larga lista que nos podría hacer pensar que era “el cementerio de los artistas”... Y de alguna manera así es. En 1902, la Asociación de Escritores y Artistas construyó el panteón donde resguardar e ir agrupando las cenizas de los personajes más ilustres en las letras y las artes. Este panteón fue diseñado por Enrique María Repullés y Vargas. Los primeros en ocupar este panteón fueron José de Espronceda, Mariano José de Larra y Eduardo Rosales. Posteriormente, se han inhumado en este lugar los restos de Leandro Fernández de Moratín, Ramón Gómez de la Serna, Maruchi Fresno, Carmen Conde, Luis Escobar, Rafaela Aparicio y, más recientemente, Sara Montiel, entre otros.]]
Un recorrido de autobús entre las tumbas
Si es Usted de Madrid no sabrá la sensación, la cara que se les queda a los forasteros que deben ir al cementerio de la Almudena y se topan con ¡un autobús urbano! No hay muchos cementerios que cuenten con su propia línea de autobús, y uno de ellos es este camposanto capitalino. La línea que cruza la necrópolis es la 110, con salida desde la plaza de Manuel Becerra; y una vez dentro del cementerio, el recorrido serpentea entre las diferentes sepulturas, nichos y panteones... con nada menos que doce paradas. Durante el puente de Todos los Santos, el autobús del cementerio suele estar de lo más concurrido de familiares que acuden con ramos de flores a visitar a sus difuntos.
La Comunidad de Madrid contará con una nueva Ley de Ordenación del Turismo, aprobada hoy por el Pleno de la Asamblea regional, que actualiza la normativa vigente desde 1999 para adaptarla a los cambios experimentados por el sector. El texto incorpora nuevas modalidades de alojamiento, amplía los derechos de los viajeros y regula las obligaciones de las empresas y establecimientos turísticos.
La reforma responde a la aparición de diferentes formas de hospedaje y a las necesidades de los usuarios. Entre las novedades, reconoce legalmente las hosterías (hostels) y las áreas destinadas a la acogida y pernocta de autocaravanas, vehículos cámper y similares.
La legislación también amplía los derechos y deberes de los clientes, así como las garantías que deben ofrecer los profesionales del sector. Además, establece
disposiciones sobre seguros y otras coberturas, recoge expresamente la libertad de precios y actualiza las condiciones de acceso y permanencia en los alojamientos.
Igualmente, revisa el régimen sancionador para adaptarlo a la Ley de Defensa de Consumidores y Usuarios e introduce modificaciones en materia de inspección y disciplina turística, con el fin de ofrecer mayor seguridad jurídica y facilitar la aplicación de las normas.
Un total de cinco vehículos han resultado completamente calcinados como consecuencia de un incendio registrado durante la madrugada en un aparcamiento en superficie situado en la Avenida de Orellana del municipio madrileño de Leganés, según ha informado a Europa Press Emergencias 112 Comunidad de Madrid.
El aviso por el fuego se produjo en torno a las 3:30 horas de este viernes. Hasta el lugar del siniestro se han desplazado tres dotaciones de los Bomberos de la Comunidad de Madrid, que han trabajado en las labores de extinción de las llamas en un operativo coordinado por el supervisor Gregorio Laso.
Por el momento se desconocen las causas que originaron el suceso, una circunstancia que ya está siendo investigada por la Policía de Leganés.
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid consideró en mayo “muy intensos” el “sufrimiento psíquico, la zozobra, la incertidumbre y el temor” causados por la actuación de la administración madrileña en una familia de San Fernando de Henares (40.000 habitantes) que perdió su vivienda por culpa de la línea 7B de Metro. La mejora de 15.000 euros en la indemnización recibida por esos conceptos por los demandantes es ahora un precedente para el resto de afectados, pues el razonamiento del tribunal viene siendo citado en los dictámenes de la Comisión jurídica asesora que proponen las indemnizaciones a nivel administrativo. Aun así, esas propuestas están siendo revisadas por la justicia al alza a favor de los vecinos: Madrid ha perdido ya nueve pleitos de este tipo, según una fuente conocedora del caso, tiene otros 19 pendientes de sentencia, y 27 en tramitación. Todo ello amenaza con elevar aún más una factura cuyo origen está en la llegada de la línea 7B de Metro a San Fernando, que alteró el subsuelo de la localidad y ha acabado obligando a derribar 73 viviendas, afectando a más de 200 personas.
Las piscinas cubiertas ubicadas en los polideportivos Marqués de Samarach (Arganzuela), Casa de Campo, Fernando Martín, Alfredo Goyeneche (Moncloa-Aravaca), Antonio Díaz Miguel (Tetuán), Raúl González (Villaverde), Ángel Nieto (Puente de Vallecas), Orcasur (Usera) y La Concepción (Ciudad Lineal) no tendrán usuarios por el momento. El Ayuntamiento de Madrid está acometiendo obras de reparación en estas nueve instalaciones, en plena temporada deportiva, para ofrecer "buenas condiciones de seguridad y de usabilidad".
La vicealcaldesa y delegada de Emergencias y Seguridad, Inma Sanz, ha explicado este jueves, en rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, que los vasos de las piscinas han sido cerradas para poder intervenir. "Es necesario que sea así, lo que no es responsable es no actuar sobre los equipamientos municipales como nos los encontramos lamentablemente cuando llegamos, que estaban en un grado de deterioro extremo", ha subrayado. No obstante, ha cifrado en un 9% las instalaciones cerradas en la capital, es decir, nueve de los cien que hay en los centros deportivos.
Así, en la piscina Ángel Nieto se está realizando una renovación completa de las piscinas climatizadas con un presupuesto de 3,4 millones de euros y el Consistorio prevé su finalización a finales de 2026. Una situación similar sucede en la instalación del Fernando Martín y Alfredo Goyache, ambas ubicadas en el distrito de Moncloa-Aravaca. Por otro lado, en la de Antonio Díaz Miguel, las obras están dirigidas a modernizar los vestuarios y otras actuaciones. Mientras tanto, los trabajos de reparación en Orcasur cuentan con una inversión de 2,5 millones y los de Raúl González tienen una financiación de 3 millones de euros. Fuentes municipales han detallado que en la Casa de Campo se está realizando una subsanación por patología, obras de mejora en Marqués de Samarach y la climatización de las piscinas de La Concepción, dentro de la remodelación que se está llevando a cabo.
Mantenimiento para evitar "problemas puntuales"
Precisamente, Más Madrid ha alertado esta semana de las incidencias "mal planificadas" por parte del Consistorio en la comisión de Cultura, Turismo y Deporte. "Cada vez que nos enfrentamos a una temporada de piscina, sea de verano o de invierno, nos enfrentamos a incidencias que se repiten por años y que afectan a miles de personas. En septiembre empiezan las clases de natación y a dos semanas que comienzan las clases, ya recibes un email que se va a cerrar la piscina", ha criticado la concejala Mar Barberán. A ello se suma, según la edil, "monitores de clases que son bajas y no se cubren" y "niveles de humedad que son nocivos para los trabajadores". "La planificación nunca tienen en cuenta a los usuarios", ha lamentado.
En su intervención, la concejala de Deporte, Sonia Cea, ha detallado que las piscinas cubiertas antiguas "necesitan grandes obras mantenimiento" para seguir prestando servicio. "Estamos realizando la mayor inversión de la historia, con 200 millones de euros desde 2019 para renovar la red de piscinas y más de 2.000 actuaciones". ha recalcado. En este sentido, ha apuntado que tres de las nueve instalaciones cerradas "se pueden solucionar en meses", pero que en la mayoría se están realizando obras de carácter integral. "Las planifiques cuando las planifiques con el distrito, van a afectar al calendario porque duran más de tres meses, que es la temporada estival, incluso algunas por años. Para que no se produzcan problemas puntuales, hay que hacer mantenimiento", ha insistido.
La política española se ha vuelto de repente una fábula de Esopo o de Samaniego y se nos habla con toda seriedad de los ‘fondos buitres’ como si esa expresión, que es, en la forma y en el fondo, una metáfora, tuviera una traducción y un peso jurídicos. Pero hablar de los ‘fondos buitres’ es como hablar de los taxistas víboras o de los banqueros cuervos.
Es una licencia literaria y, como tal, forzosamente subjetiva. ¿Quién decide qué fondo es buitre o colirrojo real o mirlo blanco? ¿No puede haber políticos buitres, rapaces activistas y hasta carroñeros portavoces de la ejecutiva federal del PSOE? ¿No hay águilas harpías que poseen en propiedad vastos complejos inmobiliarios y a las que no se les cae esa palabra de la boca para perseguir al modesto jubilado que completa su pensión con la renta de un pisito que compró con sus ahorros?
Por desgracia, no bromeo. En este país hoy se es buitre o se es paloma mensajera de la paz según la ideología que se profese y la secta o la tribu política donde se milite. ¿Pero de veras se puede legislar sobre una metáfora? Y, a lo que tiene de puniblemente inviable ese carácter figurativo e hipotético del arrendador depredador, se suma lo que la acuñación léxica de los ‘fondos buitres’ encierra de opuesta al credo animalista. ¿Es que los buitres no tienen también su corazoncito? ¿Es que no les vamos a reconocer los derechos que invocamos para otras especies? ¿No merecen un acto de reparación moral? ¿Qué tienen los perros y los gatos que no tengan esos pájaros?
Al agravio comparativo se añade la errónea interpretación que hacemos de las conductas de los animales en general. Cuando hablamos de la nobleza del caballo o de la astucia del zorro, ¿no caemos en el antropocentrismo del que pretendíamos huir?
En un libro que se publicó hace unos años, ‘La inesperada verdad sobre los animales’, la zoóloga británica Lucy Cooke cuestionaba con rigor y humor la antropocéntrica visión que tenemos de la fauna que campea por nuestro planeta y dinamitaba los tópicos que hemos forjado sobre ella, atribuyéndole virtudes y defectos que son meras traslaciones de los atributos de la condición humana y de nuestra egolátrica visión del mundo. Ni los perros son nobles, ni los gatos son traicioneros, ni son cobardes las hienas, ni son tímidos los osos panda, como tampoco los buitres son la maldad personificada ni animalizada.
Sí. Se impone un desagravio nacional a los buitres en nombre de esa doctrina animalista que el Gobierno y sus populistas dicen abrazar.
Diez millones de personas viven en España de la pensión que les paga la Seguridad Social. Para la inmensa mayoría, su calidad de vida depende de ese emolumento al que tienen derecho tras haber cotizado durante décadas. Se entiende, en consecuencia, la inquietud que despierta en ellos cualquier duda o incertidumbre respecto a la sostenibilidad del sistema o la posibilidad de que su pensión sea devaluada.
Esa misma preocupación se extiende a otros cinco millones largos de españoles con más de 55 años que sitúan el horizonte de su jubilación a tan solo una década. No resulta exagerado afirmar que unos 15 millones de ciudadanos que cobran o aspiran a cobrar pronto una pensión están muy pendientes de lo que los políticos digan sobre el particular. El 29 de noviembre están llamados a las urnas 38 millones de españoles con derecho a voto, el 40 por ciento de los cuales tiene su pensión presente o futura en la cabeza, lo que da una idea de su ciclópea fuerza electoral.
El de la Seguridad Social era un asunto del que el actual gobierno pensaba sacar pecho en campaña electoral al tener a gala haber defendido la revalorización de las pensiones con el IPC contra viento y marea. Una defensa acompañada de su manifestada convicción de que el sistema es sostenible a largo plazo frente a otros negros augurios. No contaban, sin embargo, con la espontánea contribución a sus intereses electorales de las voces más bisoñas de la derecha, sembrando el desasosiego en ese cuerpo electoral de 15 millones de almas.
Primero fue el osado portavoz económico de VOX, José María Figaredo, quien afirmó rotundo que el sistema estaba quebrado, pontificando a favor de un modelo mixto de reparto y capitalización. En realidad, no son precisamente los jubilados quienes más votos aportan a esa formación, pero la torpeza de su portavoz económico provocó la reacción urgente de Santiago Abascal, que emitió un confuso "las pensiones se pagarán como sea" en el intento de parar el golpe.
Por su mayor dependencia del voto pensionista, más desazón provocó en la dirección del PP el podcast de la portavoz popular Ester Muñoz asegurando que "el sistema de pensiones está petado". Toda una semana ha estado la dirección popular matizando, desmintiendo y jurando por lo más sagrado que las pensiones serían revalorizadas, mientras Sánchez les acusaba de haber "enseñado la patita" y pretender firmar la carta de defunción del estado de bienestar.
Lo cierto es que la inflación se pondrá este año por encima del 3,5%, que así habrá que revalorizar las pensiones y que ello elevará el gasto en unos 16.000 millones, situando el coste total del sistema en los 246.000 millones en 2027.
Es verdad que la Seguridad Social ha aumentado en 740.000 el número de cotizantes en el último año y que sus arcas están recaudando más que nunca, pero también es cierto que el Estado ha de transferir unos 23.000 millones anuales al sistema para equilibrar sus cuentas. Recordaba, sin embargo, el hoy presidente del Banco de España, José Luis Escrivá, que la Seguridad Social acumula más de 30 años en los que ha estado pagando prestaciones consideradas no contributivas que no le correspondían por valor de 140.000 millones.
Puede que el sistema no sea perfecto y tenga problemas que abordar y sobre los que debatir, pero hay al menos 15 millones de españoles en estado de alerta a los que no les valen los regates dialécticos, la verborrea ni el ya veremos. Siendo legítima toda propuesta, cada formación debe explicar con la mayor claridad qué piensa hacer con la Seguridad Social y sus pensiones. Y lo han de hacer antes, no después de votar.
La Acampada por la Vivienda de Sol iguala ya las 28 noches que estuvieron allí sus predecesores del Movimiento 15-M en el año 2011. Esa era una de sus metas y lo conseguirán este sábado. El campamento ahora es más hermético, con lonas que ocultan por completo las tiendas de campaña, dicen que para aislarse del frío y la lluvia y para garantizarse seguridad, en medio de una implosión de nuevos inquilinos, mendigos e inmigrantes 'sin techo' que ocupan ahora el campamento.
Las primeras tiendas de campaña se instalaron la noche del 26 de septiembre, tras la manifestación convocada por el Sindicato de Inquilinas de Madrid por el violento desahucio de Maricarmen. En la primera semana sumaron un millar de carpas plantadas en las que dormían hasta 4.000 personas. Había estudiantes y trabajadores, apoyados por militantes de más de más de cuarenta colectivos sociales.
El mismo día que decayeron los decretos de vivienda en el Congreso de los Diputados, el viernes 2 de octubre, tras una semana de acampada, el Sindicato de Inquilinas anunció que dejaba Sol para regresar a los barrios y a la coordinación de la huelga general del 11N. Organizaciones políticas y juveniles, sindicato de estudiantes o CJS, intentaron tomar el relevo. Sin embargo, finalmente allí se estableció una "organización cívica", sin siglas visibles detrás, que funciona con comisiones, "barrios" en los que subdividieron la acampada, y los llamados 'nodos' (grupos de vecinos organizando la huelga del 11N por todo Madrid).
Con el paso de las semanas, y ya van por la cuarta, esta miniciudad bajo las lonas ha consolidado una estructura y una organización interna "horizontal". La organización reconoce que hace unos días la situación parecía que se les iba de las manos, e incluso se planteó la necesidad de acelerar la desacampada.
La Acampada por la Vivienda de Sol está a punto de igualar el número de noches (28) que estuvieron allí sus predecesores del Movimiento 15-M en el año 2011. Esa era una de sus metas y lo conseguirán este sábado, en un momento en el que el campamento se ha vuelto más hermético, con lonas que ocultan por completo las tiendas de campaña, dicen que para aislarse del frío y la lluvia y para garantizarse seguridad, en medio de una implosión de nuevos inquilinos, mendigos e inmigrantes 'sin techo' que ocupan ahora el campamento. Y con el debate candente de hasta cuándo tiene sentido político mantener la acampada: si conviene levantar ya las tiendas de campaña, seguir hasta la huelga general del 11-N, hasta las elecciones del 29-N o, como defienden algunos, hasta las uvas.
Las primeras tiendas de campaña de la protesta por el derecho a la vivienda se instalaron en la Puerta del Sol la noche del 26 de septiembre, tras la manifestación convocada por el Sindicato de Inquilinas de Madrid por el violento desahucio de Maricarmen. Con el impulso de este sindicato, que reclama regular el mercado del alquiler, en la primera semana sumaron un millar de carpas plantadas en las que dormían hasta 4.000 personas. Era la forma que encontró una generación de jóvenes de denunciar sus dificultades para emanciparse y llegar a fin de mes.Había estudiantes y trabajadores, apoyados por militantes de más de más de cuarenta colectivos sociales.
La movilización en torno a este asentamiento —que el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid tacharon de "ilegal" desde el primer día, pero cuyo desalojo descartó la Delegación del Gobierno— logró agitar enseguida el tablero político nacional. Primero introdujeron 'el decreto Maricarmen' en el Consejo de Ministros, que decayó en el Congreso de los Diputados, después convocaron una huelga general por la vivienda, los salarios y el coste de la vida y, tras un fin de semana con movilizaciones masivas en las calles de toda España, llegó el adelanto electoral.
Un campamento más hermético
El mismo día que decayeron los decretos en el Congreso de los Diputados, el viernes 2 de octubre, tras una semana de acampada, el Sindicato de Inquilinas anunció que dejaba Sol para regresar a los barrios y a la coordinación de la huelga general del 11N. Varias organizaciones políticas y juveniles, sindicato de estudiantes o CJS, intentaron tomar el relevo. Sin embargo, finalmente allí se estableció una "organización cívica", sin siglas visibles detrás, que funciona con comisiones, "barrios" en los que subdividieron la acampada, y los llamados 'nodos' (grupos de vecinos organizando la huelga del 11N por todo Madrid). Las decisiones las toman en una asamblea general que congrega a cientos de personas cada jueves.
Con el paso de las semanas, y ya van por la cuarta, esta miniciudad bajo las lonas ha consolidado una estructura y una organización interna "horizontal" que los acampados dicen que se ha convertido en un "faro" para los movimientos sociales de España, con réplicas de acampadas en Valencia, Sevilla o Barcelona, y del extranjero. Además de que la demanda por la vivienda es real, Jorge Resina, profesor de sociología de la UCM, achaca su éxito entre la generación Z a que esta siente que no es tomada en cuenta. "Ya no es que no se cumpla el contrato social según las expectativas creadas, es que ni siquiera existe ese contrato: no hay acceso a vivienda, pero tampoco a una educación o sanidad pública de calidad".
En el interior de la plaza, además de decenas de tiendas de campaña han dispuesto pasillos para transitar de uno a otro "barrio" (conjunto de tiendas que se organiza de manera autónoma) y pasos para permitir a los viandantes cruzar la plaza; hay carpas para albergar una cocina social, primeros auxilios y comisiones varias, mantenimiento o comunicación. Sin embargo, en el centro del campamento se constata que, después del 12 de octubre, muchas tiendas de campaña que han sido abandonadas por los jóvenes se están llenando de personas indigentes en situación de calle y de grupos de migrantes sin papeles y sin techo.
Por las noches, cada "barrio" despliega lonas para resguardarse y de día tan solo abren una puerta cada vez más pequeña. Franquear la que da acceso a "La manzana okupada", uno de los barrios de la acampada bautizado así por su cercanía a una conocida tienda de informática, es encontrarse con Gabriel, de 47 años, y con Ana, de 35 años, conversando sentados en una mesa rodeada de una decena de tiendas de campaña. Ninguno duerme ya en la acampada, pero se pasan siempre que tienen tiempo a apoyar la movilización que consideran necesaria para seguir presionando al Gobierno contra las desigualdades. Junto a ellos, alguien intenta dormir encima de una hamaca. Gabriel, que ya participó en el 15M, del que recuerda era más abierto, pero más caótico, explica la asamblea ha decidido cerrar el campamento para mejorar la organización interna e incrementar la seguridad.
La "nuevas inquilinas" del campamento de Sol
Los organizadores de la acampada, a propósito de este hermetismo, responden a 20minutos que tras un momento de máxima exposición y visibilidad sintieron la necesidad de "reconocerse y hablar para elaborar un discurso unitario y para poder afrontar episodios de conflictividad". Conflictos derivados de la llegada de personas con problemas de sinhogarismo y de adicciones al campamento. Por eso ahora las lonas les cubren por completo y prácticamente ya no hay mesas informativas sobre la protesta por la vivienda en el perímetro de la Puerta del Sol.
Respecto al evidente cambio de perfil de los acampados en el epicentro de Sol —de jóvenes preocupados por no acceder a la vivienda a personas en situación de calle— la organización reconoce que hace unos días la situación parecía que se les iba de las manos, e incluso se planteó la necesidad de acelerar la desacampada. Sin embargo, con ayuda de un equipo de psicólogos y profesionales cualificados y dándoles responsabilidades dentro del campamento a estas "nuevas inquilinas" (los indigentes se encargan de ayudar en la limpieza, en la seguridad, en el mantenimiento del campamento), ha mejorado la convivencia. "Eran personas que estaban completamente aisladas de la comunidad y poco a poco han ido entrando en esa dinámica", explican en la organización.
En otra zona de la acampada, Jesús, de 27 años, trabaja con un portátil sobre sus rodillas y considera que tras el caos de hace una semana, la situación es ahora más pacífica.Reconoce, eso sí, que las noches frías y húmedas y el volumen que dicen han subido a las campanas del reloj de la Puerta del Sol han diezmado el campamento. En su "barrio", bautizado Palos en la Frontera, dormían primeras noches hasta 150 personas, casi todos jóvenes de 18-19 años. Sin embargo, esta semana no superan la treintena. "La mayoría están pachuchos tras las lluvias y el fuerte viento de la semana pasada, por eso ahora nos vamos de vez en cuando a casa para no perder la fuerza".
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida, ha denunciado precisamente esta semana quehay más tiendas vacías que personas en Sol,y ha reclamado un censo. El acampado Gabriel sugiere al alcalde que lo proponga a la asamblea, mientras en la comisión de comunicación aseguran que un censo como el que demanda el edil es "ilegal".
Por parte del sindicato policial Jupol, muy crítico con la gestión de la Delegación del Gobierno, se explica que, "de como empezó la acampada ya no queda nada, ni en esencia ni en las personas que ocupan la plaza", según su portavoz Laura García. Este sindicato policial califica la acampada de "atrezzo" porque "la mayoría se van a casa a dormir, quedarán un 30%". También confirma que hay "personas sin techo que están ocupándoles las tiendas de campaña" y dicen que una serie de "grupos violentos, de escisión abertzale, pro Hamás, a favor de la okupación, que no han dudado en agredir a periodistas y policías" han tomado la organización. También denuncia que los agentes tienen orden de "no pisar dentro de la acampada, ni identificar o registrar a ninguna de las personas que están dentro, incluso sabiendo que hay armas blancas o se consume droga".
Fuentes de la organización del campamento niegan que haya terroristas o violentos entre sus inquilinos. "Si estamos abogando por el derecho a la vida digna, ¿Qué sentido tiene que acojamos terroristas?", dicen.
Preparando la descampada
Transitar una tarde cualquiera por el interior de la acampada de Sol permite ver que, efectivamente, son cada vez más los indigentes y los inmigrantes que se alimentan, descansan, conversan, hacen vida y pernoctan en el meollo central del campamento. Gabriel asegura que el grupo en el que él participa intenta integrarlos en el equipo y considera que "la acampada está sosteniendo en sus hombros el trabajo social que el Ayuntamiento de Madrid no gestiona". La organización insiste en que los 'sintecho', los alcohólicos y las personas con problemas de adicciones que duermen en la calle ya estaban en el centro de Madrid antes de la acampada. "Nosotros nos hemos plantado donde vivían ellos, pero al menos desde que estamos aquí muchos tienen tres comidas diarias".
Cuando las tiendas están a punto de cumplir un mes plantadas en el Kilómetro 0, y sus ocupantes han vivido numerosos ataques y agresiones, desde concentraciones de neonazis a vecinos iracundos que incluso han intentado quemarles las lonas, las criticas que más les duelen es que los políticos les tachen de "vagos" y de "perroflautas", porque defienden que trabajan organizadamente y pacíficamente para evitar aquellos comportamientos que les puedan pasar factura en forma negativa a sus reivindicaciones.
Los acampados sí reconocen "un cansancio real" por acumulación de responsabilidades en la protesta y admiten que sufrieron conflictividad con "los nuevos inquilinos", las personas de la calle. "Hubo quien pensó que se nos iba de las manos el nivel de violencia alrededor de la acampada". Sin embargo, este jueves defendían en conversación con este periódico que sigue habiendo "músculo" para continuar en Sol, aunque sin definir si hasta la huelga, las elecciones o más allá. "Ahora volvemos a ver una cierta tranquilidad. Estamos pensando en definir nuevas acciones masivas". Sobre cuándo será la desacampada admiten que el debate "está abierto" y que se está preparando para que ocurra de manera ordenada: "Queremos cerrarlo con un acto social público, que sea muy simbólico, que diga, hemos llegado hasta aquí, os hemos mostrado los problemas que existen y ahora os toca a vosotros encontrar las soluciones".
El sociólogo Jorge García explica que cuando se lleva a cabo una acción tan disruptiva como es una acampada, con el coste personal para las que participan, es muy difícil de mantener en el tiempo y el ciclo de la protesta comprende a priori una temporalidad clara. Sin embargo, dado su funcionamiento asambleario, ve difícil prever cuando se levantarán. En la organización tampoco descartan dejarle el campamento a los 'sin techo'. Eso es precisamente lo que ocurrió en el 15M. En aquella ocasión, los movimientos sociales se marcharon voluntariamente tras 28 noches acampados, pero allí permanecieron las personas sin hogar, que fueron desalojados por la Policía después de pasar 79 noches refugiadas en Sol.
Ricardo Carvalho (Portugal, 1978) tiene el privilegio de ser el futbolista que más veces ha entrenado José Mourinho: 293. Lo hizo en el Oporto, con quien logró la Champions; en el Chelsea del primer Abramovich que revolucionó la Premier; y en ese Real Madrid volcánico que debía destronar al Barça de Guardiola. Nadie conoce mejor al portugués y cómo eran aquellos clásicos estridentes. Atiende a La Vanguardia mientras disfruta de sus hijos tras cuatro años en la selección de su país.
Hay una pregunta que se repite en la acampada de Sol: “¿Nos vamos o nos quedamos?”. El debate se extiende por las más de 1.500 tiendas como la rabia que encendió esta protesta la noche del 26 de septiembre tras la manifestación por el desahucio de Maricarmen Abascal. Casi un mes después, la incógnita sobre hasta cuándo resistir ha llegado esta semana a la primera página de La lona, el periódico de la ciudad montada en Sol. La respuesta no es sencilla. Tampoco unívoca. Algunos insisten en aguantar hasta la huelga general del 11 de noviembre. Otros quieren desacampar ya para organizar una segunda etapa de movilización en los barrios. Incluso hay quienes plantean una acampada indefinida hasta que se logren soluciones reales a la crisis de vivienda. La única certeza es que, antes de abandonar Sol, se debe publicar un manifiesto. Y los habitantes de esta ciudad laberíntica con 40 plazas ya han empezado a redactarlo.
Antes de ser profesor de un colegio religioso de Madrid, Mario F., detenido el pasado día 13 por agredir sexualmente al menos a diez menores de entre 12 y 15 años, había trabajado como preparador de porteros en la cantera del Atlético de Madrid. Según detalló la policía en una nota de prensa, al maestro se le considera responsable de" tres delitos continuados de agresión sexual completa a menor de 16 años, otros tres delitos de agresión sexual a menores de 16 años —víctimas diferentes a las anteriores—, prostitución infantil, pornografía infantil y child grooming". El child grooming (conocido en español como acoso sexual a menores o engaño pederasta) es una práctica en la que un adulto se pone en contacto con un niño, niña o adolescente con el fin de ganarse su confianza de forma progresiva para involucrarlo en una actividad de explotación o abuso sexual. El detenido tiene 38 años, mientras que las víctimas son todas menores de 16.
La plataforma de organizaciones ciudadanas “Alianza incineradora Valdemingómez no” denunció el viernes ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) a la planta incineradora de basura “Las Lomas”, ubicada en el Parque Tecnológico de Valdemingómez. Aseguran que, por su mal funcionamiento, los trabajadores y las más de 370.000 personas que viven en las zonas residenciales cercanas respiran sustancias tóxicas que salen a diario por la chimenea. Por ello, exigen que se revoque la Autorización Ambiental Integrada (AAI) a la planta y se dicten medidas provisionales para evaluar sus posibles efectos en el entorno.
Elia Cobián, una anciana de 80 años antigua propietaria de unos históricos almacenes textiles de Madrid, fue sorprendida el 6 de mayo en su vivienda unifamiliar en Galapagar (Madrid) por un grupo de ladrones dispuestos a todo. El grupo estaba compuesto por cuatro vecinos de su mismo pueblo, tres de los cuales continuaron residiendo en el municipio como si nada. Tenían antecedentes por hurtos y robos. Su historial criminal mostraba que no temían encontrarse en las viviendas con sus víctimas y hacer lo que hubiese que hacer con tal de conseguir su botín. En este caso, todo apunta a que Elia se resistió o no tenía lo que ellos querían y lo pagó con su vida.
Sentado en la suite de un precioso hotel, con un iced latte en la mano, a Paul Banks (Essex, 48 años) se le aprecian pocas secuelas de aquella vida intoxicada que llevó y que casi lo manda al otro barrio. Al cantante de Interpol se le ve feliz en su madurez. Su banda, que brilló en el Nueva York de principios de los dosmiles al calor del revival post-punk, disfruta ahora de una segunda juventud, aupado por una generación que vuelve a venerar el arquetipo del indie atormentado a lo Ian Curtis, con quien siempre se comparó a Banks.
La Puerta del Sol es un escenario recurrente de grandes celebraciones, citas culturales y tradiciones de Madrid. Sobre todo, en Navidad. Pero este año, las tiendas de campaña han cambiado el paisaje del kilómetro cero de la plaza y han obligado a mover actos, alterar recorridos y aplazar trabajos municipales. La ocupación para reclamar soluciones a la crisis de la vivienda lleva más de tres semanas instalada y ya ha trastocado parte del calendario de la ciudad. Ahora, la incógnita es si también condicionará las fiestas navideñas.
La protesta comenzó la noche del 26 de septiembre, después de una manifestación convocada por el Sindicato de Inquilinas de Madrid contra el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años que llevaba siete décadas viviendo en la misma casa y que, tras ser trasladada en camilla al hospital Gregorio Marañón, falleció el 7 de octubre. Desde entonces, la acampada ha sobrevivido a dos decretos de vivienda fallidos, a la salida del Sindicato de Vivienda que organizó la acampada, a una convocatoria de elecciones y la llegada del otoño a Madrid, con lluvia y caída en picado de las temperaturas incluidas.
Tanto la Comunidad de Madrid como el Ayuntamiento han reclamado a la Delegación del Gobierno que la desaloje en varias —e incluso ya incontables—ocasiones, incluso a través de la justicia, que rechazó adoptar medidas cautelarísimas al tener en cuenta que la ejecución podía implicar el uso de la fuerza física. Por eso, el Gobierno regional tuvo que llevar a cabo el primer gran cambio con la reubicación de la programación de la Hispanidad. Ayusó llevó los diez conciertos previstos entre el 9 y el 11 de octubre a la explanada multiusos de Madrid Río, en Arganzuela. Y también se aplazó el montaje de la exposición al aire libre '1776-We The Hispanics', incluida en la programación del festival.
El siguiente evento en verse afectado se dará este fin de semana con una de las estampas más tradicionales del otoño madrileño: la Fiesta de la Trashumancia. Las más de mil ovejas y cabras que cada año atraviesan el centro de la capital hasta Cibeles no pasarán esta vez por la Puerta del Sol ni, por tanto, llegarán a la calle de Alcalá y Cibeles. El Ayuntamiento ha preparado un itinerario alternativo para el domingo 25 de octubre, que llevará al rebaño por la calle Toledo hasta la calle Mayor con destino a la Plaza Mayor y con la plaza de la Villa como escenario de la histórica recepción municipal a los pastores.
Ni desmontar los toldos ni empezar a montar el gran árbol
Además, la acampada también ha impedido retirar los toldos instalados durante el verano y que "ya deberían estar retirados", según ha explicado este jueves la vicealcaldesa, Inma Sanz, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno: "Hay ancladas tiendas de campaña, plásticos, lonas… Por lo tanto, no se ha podido acceder en condiciones de seguridad y vamos a ver en qué condiciones nos encontramos esos toldos y el resto del mobiliario urbano", trasladaba Sanz. En 2025, los toldos se retiraron el 13 de octubre, cuando las temperaturas bajaron tras el verano.
También la acampada amenaza con complicar los preparativos navideños en la zona, que, normalmente, arrancan a mitad de octubre. Este jueves Sanz también explicó que el Ayuntamiento "ya debería haber comenzado a instalar el gran abeto navideño" de Sol, pero los trabajos "no han podido arrancar en las condiciones previstas", aunque Sanz ha asegurado que el Consistorio "apurará los plazos": "No es justo que se prive a todas las personas de la Navidad porque unos cuantos quieren usurpar lo que es de todos y quieren privatizar un espacio público de manera completamente ilegal".
Esta incertidumbre navideña también sobrevuela sobre el tradicional encendido de luces que, este año, pretende volver a ser masivo, según apuntó el pasado jueves el alcalde, José Luis Martínez-Almeida. El alcalde trasladó en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno que "mantiene la previsión de celebrarlo a finales de noviembre", aunque el Ayuntamiento todavía estudia la fecha y el formato para garantizar la seguridad. El acto del año pasado reunió, según el regidor, a más de 150.000 personas, una afluencia que obligaría a planificar "con especial cuidado los accesos" y la movilidad si la plaza sigue ocupada.
Los comerciantes piden ayuda
Por último, esta acampada está teniendo un también difícil encaje y convivencia con los comercios del entorno y el día a día de sus trabajadores. Comerciantes de la zona trasladaron la pasada semana su preocupación por las consecuencias de la acampada al Ayuntamiento, especialmente de cara a la campaña navideña que se inicia , uno de los periodos de mayor actividad del centro. Sanz ha explicado que el Ayuntamiento "mantiene el contacto con los negocios y estudia posibles medidas de ayuda", aunque cualquier decisión "dependerá de los perjuicios que puedan acreditarse y de cuánto se prolongue la situación".
La dimensión económica de esas semanas ayuda a entender la inquietud: según un informe municipal citado por el Ayuntamiento, la campaña navideña de 2025-2026 generó un retorno estimado de 4.109,4 millones de euros en Madrid entre el encendido de las luces y el día de Reyes. Sol, por su ubicación y su peso simbólico, es una de las piezas centrales de ese movimiento de compradores, que arranca con el Black Friday, previsto para el viernes 27 de noviembre.
Por ahora, no hay una fecha para el final de la acampada ni una solución definitiva para los preparativos navideños. Algunos miran al 11 de noviembre, cuando el Sindicato de Inquilinos ha convocado una huelga general; otros, a las elecciones del día 29. Mientras tanto, el calendario avanza y el Ayuntamiento y la Comunidad apuran el margen para reorganizar actos, preparar la plaza y garantizar la seguridad de una Navidad que cada vez está más cerca. Y que ya casi llama a la Puerta.
Entre los principales reclamos de la huelga en Madrid figuran la reducción de las horas lectivas, una subida salarial y un recorte en la burocracia administrativa.
El cine ecuatoriano toma Madrid esta semana con una nueva etapa para Línea Imaginaria, que, después de siete ediciones como Muestra de Cine Ecuatoriano, se estrena como festival. El certamen se celebra del 23 al 30 de octubre en diferentes espacios de la capital, con una selección de largometrajes de ficción y documentales, encuentros profesionales y propuestas destinadas a estrechar los vínculos cinematográficos entre Ecuador, España y Latinoamérica.
La programación arranca este viernes en los Cines Embajadores con «Los ahogados», de Juan Sebastián Jácome y Víctor Mares. Esta coproducción con Uruguay parte de la muerte de una joven empleada en la piscina de una vivienda para construir un thriller sobre los secretos que amenazan el equilibrio de una familia.
La siguiente cita tendrá lugar este sábado, 24 de octubre, a las 20.00 horas, también en los Cines Embajadores, con «Nunkui», ópera prima de Verenice Benítez, coproducida con Chile y Alemania. Ambientada en la Amazonía ecuatoriana, sigue a una joven shuar durante su paso a la adolescencia y aborda la transmisión de los saberes femeninos y la defensa del territorio frente a la expansión minera. La directora estará presente en la proyección. La película ha recibido varios reconocimientos, entre ellos una mención honorífica en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara de 2026.
El domingo 25, a las 18.00 horas, llegará «Hiedra», de Ana Cristina Barragán, coproducción con España y Francia que obtuvo el Premio Orizzonti al Mejor Guion en el Festival de Venecia de 2025. La cinta explora las heridas de la infancia y los vínculos afectivos a través del encuentro entre una mujer marcada por su pasado y un grupo de adolescentes de un orfanato.
La programación también reserva espacio para el debate sobre la industria audiovisual. El miércoles 28, el Centro Cultural Ecuatoriano acogerá una mesa dedicada a las mujeres iberoamericanas que desempeñan funciones técnicas en el cine. Al día siguiente, AISGE proyectará «Ecos de luz», documental de Misha Vallejo Prut que reflexiona sobre la memoria familiar, la identidad y la masculinidad a través de fotografías e imágenes del pasado.
La clausura será el viernes 30, a las 19.00 horas, en el Consulado General del Ecuador, con «Más allá del Mall», de Miguel Alvear. El documental aborda, con humor y mirada crítica, el cine ecuatoriano realizado al margen de la industria convencional. La jornada concluirá con la entrega del Premio del Jurado al Mejor Largometraje Documental, el Premio del Público y el galardón del concurso de microcine «Raíces en Movimiento», dirigido a jóvenes de origen latinoamericano.
Línea Imaginaria nació en 2018 impulsada por Periscopio Sur, asociación dedicada al cine latinoamericano en Madrid. Desde 2022 forma parte de la Red Ecuatoriana de Festivales de Cine y este año se ha incorporado a MATRIZ, la red madrileña de festivales. Su transformación busca ampliar el público del cine ecuatoriano y consolidar Madrid como punto de encuentro del audiovisual iberoamericano.