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Hoje passei por aqui

VTM

Trago-o ao meu Visto do Marão por dois motivos: o ato em si, aquele momento da apresentação, vivido por detrás do Alvão e, claro, pela obra literária, perfeitamente integrada na Literatura de Viagens.

A sensibilidade para as coisas da cultura, de uns e a capacidade criativa de outros fazem acontecer atividades deveras interessantes por estas nossas terras. A apresentação do livro “A Minha Volta A Portugal – Hoje passei por aqui”, de Luís Filipe Silva, natural de uma das aldeias daquela freguesia e que se dispôs a percorrer os 308 concelhos do seu país – “se Deus quiser, o tempo permitir e a polícia deixar” – constituiu um belíssimo momento cultural que também incluiu música e um sketch alusivo à terra – solo – à nossa terra – o local, a comunidade, o país. A dar razão, mesmo que antecipada, ao Presidente da República, no seu discurso em Chaves: «a cultura é uma forma de afirmar a nossa identidade, de abrir horizontes e de aproximar Portugal do mundo».

O livro, que tive a incumbência de apresentar, é uma obra que se enquadra claramente na literatura de viagens. Ali se encontram marcas claras que os nossos escritores cultivaram. É o tom “oralizante” do narrador, tal como marcas de bom humor, de Garret; a descoberta humanista de “Pequenos Mundos, ou a reflexão sobre a humanidade, sobre as comunidades, denunciando desigualdades e isolamento, ou o pendor “realista e documental”, tal como Ferreira de Castro; ou “alguém que se deixa afetar pelo que vê, que observa com vagar e que interage com as gentes locais”, que se foca “nos detalhes subtis, na paisagem moldada pelo trabalho e na memória coletiva”, consciente de que a viagem “opera no espaço físico – estradas, caminhos, aldeias – e no espaço interior a busca pelas origens e a consciência crítica”, tal como acontece em Saramago, autor que inspirou este outro Viajante.

Em Ribeira de Pena, com muito a propósito, fala da “história, não a lenda, da construção da ponte de arame para quebrar o isolamento da terra do Padre Álvaro Pimenta” e agarra o tema de Camilo Castelo Branco, que explora também em Vila Real, com especial realce na visita a Vilarinho da Samardã, onde encontrou um sobrinho trineto do escritor. Não deixa passar em claro, na visita à Vila Velha, a cantilena dos sinos na Festa de S. Brás. Numa sequência que, nesta 1.ª parte, o leva pelo interior Norte e Centro até à ilha das Flores.

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This Alaskan Ice Age Camp Is 800 Years Older Than Clovis, Once Seen as America’s First Culture

About 13,800 years ago, Magdalenian hunters in northern Spain were still visiting the cave of Altamira, famous today for its painted bison. (The cave’s entrance would collapse around 13,000 years ago.) On the other side of the world, a different group of hunters was setting up camp on a ridge above the Tanana River, in […]

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Descubren en Alaska un campamento de cazadores de mamuts de hace 13.800 años contemporáneo de Altamira

Hace unos 13.800 años, los cazadores magdalenienses del norte de España todavía frecuentaban la cueva de Altamira, en Cantabria, cuya entrada se hundiría hacia 13.000 años atrás. Al otro lado del planeta, otro grupo de cazadores levantaba un campamento en una loma sobre el río Tanana, en el interior de Alaska, con un gran horno […]

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El Barómetro Movilidad+Auto muestra la previsión de mejora del sector en un contexto de tensiones económicas y geopolíticas

El Barómetro Movilidad+Auto muestra la previsión de mejora del sector en un contexto de tensiones económicas y geopolíticas

Las empresas de movilidad y automoción que operan en España esperan acabar el año 2026 con un aumento del negocio, de las inversiones y el empleo pero se muestran cautas con el complicado contexto internacional, según el sondeo del canal de elDiario.es

La revista del Barómetro Movilidad+Auto 2026 escanea el sector con datos y el análisis de los líderes

El sector de la automoción y la movilidad afronta la recta final de 2026 con unas perspectivas mayoritariamente optimistas, aunque marcadas por una profunda brecha según la actividad y el tipo de empresa. La primera edición del Barómetro Movilidad+Auto 2026, una iniciativa del nuevo canal vertical de elDiario.es, indica que el 50,8% de las empresas que operan en España prevé una mejora del negocio este año en un contexto de tensiones geopolíticas con la descarbonización como telón de fondo. Los resultados del sondeo se presentaron en un encuentro con los líderes del sector celebrado en Casa Seat de Barcelona. La revista con los resultados y los análisis del Barómetro se puede descargar en este enlace.

El Barómetro Movilidad+Auto de elDiario.es lleva a cabo una foto transversal y de 360 grados del sector en un momento de profunda transformación. Este instrumento de información y prospectiva cuenta con la colaboración de las principales organizaciones sectoriales: Anfac, Sernauto, Faconauto, Ganvam, Aedive, Anesdor, ATUC, AER, Empresas por la Movilidad Sostenible, Fecavem, Aemes Smart, CIAC, UGT y CCOO.

En el ámbito laboral, el empleo mantiene su senda expansiva aunque perdiendo dinamismo: el 39,3% prevé aumentar su plantilla en 2026 —mismo porcentaje que en 2025—, impulsado por la demanda de nuevos perfiles profesionales, especialmente en el ámbito de los componentes y servicios (56,3%). 

Inversión y tensiones geopolíticas

La transformación tecnológica acelera el esfuerzo inversor en España, en contraste con los recortes que se registran en otros países. El 59% de las compañías aumentará sus inversiones globales en 2026, lideradas por las grandes empresas (66,7%). En el campo de la nueva movilidad, un 42,6% incrementará sus recursos, con el vehículo eléctrico como principal foco de atracción de capital (49,2%), seguido del híbrido (39,3%) y la infraestructura de recarga (21,3%). 

El 'conseller' de Empresa, Miquel Sàmper, en el Barómetro Movilidad+Auto
El 'conseller' de Empresa, Miquel Sàmper, en el Barómetro Movilidad+Auto

El contexto internacional introduce importantes elementos de fricción. El conflicto en Irán y el bloqueo del Estrecho de Ormuz son percibidos como la mayor amenaza externa (2,84 puntos sobre 5), castigando con mayor dureza a la red comercial y de talleres (3,38 puntos). Por su parte, los aranceles de EE. UU. (2,20) y de la UE a China (2,54) afectan de forma más acusada a las grandes corporaciones.

Paralelamente, la creciente penetración de las marcas chinas es vista como una oportunidad por el 54,1% del sector, apoyada por empresas de servicios y componentes. Sin embargo, representa una amenaza directa para el 62,5% de los fabricantes tradicionales y concesionarios.

Mesa de la industria de automoción en el Barómetro Movilidad+Auto 2026
Mesa de la industria de automoción en el Barómetro Movilidad+Auto 2026

Hoja de ruta para la descarbonización

Ante la incertidumbre y el retroceso de algunos mercados automovilísticos, el aumento del gasto en defensa y seguridad abre una vía clara de diversificación para el 54% de las empresas, que ve una oportunidad de buscar una actividad alternativa en ese sector. El interés está encabezado por los proveedores de componentes (62,5%).

Para consolidar la transición, el sector reclama de forma unánime estabilidad normativa, neutralidad tecnológica e incentivos directos a la demanda. Entre las prioridades destacan los planes de achatarramiento, el despliegue acelerado de la recarga urbana y la protección de la industria europea frente a la competencia asimétrica.

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A new Supreme Tribunal for Venezuela, rushed and without clear rules

Washington has stepped on the accelerator to renew Venezuela’s Supreme Tribunal. It is its first major democratizing initiative in the country and the main task of the negotiation table between the 2015 National Assembly and the government of Delcy Rodríguez, which meets again this Wednesday. The goal is to have a new court by December, but beyond the outline the United States published last week, nothing is as yet known about the timetables, the profiles sought, the procedures to challenge appointments and how civil society will take part in a process crucial to a country that is supposedly moving toward a democratic transition.

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© Ariana Cubillos (AP)

Ceremony at the Supreme Justice Tribunal in Caracas, in January 2024.
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Scientists Find a Giant Fungus in China whose Lineage Originated on Dead Matter Left Behind after the Extinction of the Dinosaurs

Until now, the biggest fruiting bodies known among the ascomycetes, the largest group of fungi (it includes morels and truffles), stood between 20 and 30 centimeters (8 to 12 inches) tall, about the length of a school ruler. Researchers at the Kunming Institute of Botany, part of the Chinese Academy of Sciences, have now found […]

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Descubren en China un hongo gigante cuyo linaje nació sobre la materia muerta posterior a la extinción de los dinosaurios

Hasta ahora, los cuerpos fructíferos más grandes conocidos entre los ascomicetos, el grupo más numeroso de hongos, medían entre 20 y 30 centímetros de altura, lo que un folio DIN A4 puesto de pie. Investigadores del Instituto de Botánica de Kunming (Academia China de las Ciencias) han encontrado en Yunnan, al suroeste de China, uno […]

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Dalla spezieria al beauty case: come è cambiata la cosmesi naturale nei secoli

Prima dei sieri in flacone, delle creme airless e delle lunghe liste INCI, la cura della pelle era fatta soprattutto di oli, cere, acque aromatiche, polveri, erbe e preparazioni tramandate nelle case, nelle botteghe e nelle antiche spezierie.

La cosmesi naturale che oggi troviamo nei nostri beauty case è molto diversa da quella del passato, ma conserva un legame evidente con una storia lunga secoli: l’idea di utilizzare materie prime di origine vegetale per detergere, profumare, ammorbidire e proteggere pelle e capelli.

A cambiare non sono stati soltanto i contenitori e le texture. Sono cambiate soprattutto la conoscenza della pelle, le tecniche di formulazione, le norme di sicurezza e le aspettative di chi acquista.

Ripercorrere questa evoluzione permette di capire perché molti ingredienti apparentemente moderni abbiano in realtà origini molto antiche.

Quando la bellezza nasceva dalla dispensa e dal giardino

Per gran parte della storia, ciò che oggi chiamiamo cosmetico non era nettamente separato dalla preparazione domestica, dall’erboristeria o dalla profumeria.

Oli vegetali, cere, argille, erbe aromatiche e fiori erano materiali facilmente riconoscibili e potevano entrare tanto nella cura personale quanto nelle preparazioni medicinali o nei profumi.

L’olio, in particolare, ha accompagnato la cura del corpo per secoli. Serviva come base per unguenti e preparazioni aromatiche, permetteva di ammorbidire la pelle e poteva essere arricchito attraverso la macerazione di piante e fiori.

Anche le acque floreali occupavano uno spazio importante. Rosa, lavanda, rosmarino e agrumi appartengono a una tradizione che attraversa epoche e territori diversi e che ritroviamo ancora oggi sotto forma di idrolati, estratti e componenti aromatiche.

Le spezierie, antenate dei moderni laboratori

Nel Medioevo e nel Rinascimento le spezierie erano luoghi molto più complessi delle moderne profumerie.

Vi si potevano trovare droghe vegetali, spezie, resine, oli, cere, essenze e preparazioni destinate a usi differenti. Il confine tra rimedio, profumo e cosmetico era spesso molto meno definito di quanto lo sia oggi.

La lavorazione delle materie prime richiedeva conoscenza, esperienza e tecniche che venivano progressivamente perfezionate: infusioni, macerazioni, distillazioni e miscelazioni permettevano di trasformare piante e sostanze aromatiche in prodotti più facilmente utilizzabili.

È anche attraverso queste pratiche che si sviluppò una cultura della profumeria e della cura personale destinata a diventare sempre più raffinata.

Firenze, Venezia e altre città italiane ebbero un ruolo importante nella circolazione di materie prime, profumi e preparazioni cosmetiche, grazie anche ai rapporti commerciali con il Mediterraneo e l’Oriente.

Il fascino dei profumi e delle acque aromatiche

La storia della cosmesi non riguarda soltanto la pelle.

Il profumo è stato per secoli uno degli aspetti più affascinanti della cura personale. Agrumi, fiori, erbe e resine venivano utilizzati per creare composizioni aromatiche che, con il tempo, diventarono sempre più elaborate.

La distillazione rese possibile ottenere acque aromatiche ed essenze con caratteristiche molto diverse rispetto alle semplici infusioni.

Molti ingredienti che oggi associamo immediatamente alla cosmesi naturale — rosa, lavanda, bergamotto, rosmarino, salvia — appartengono a questa storia.

Il loro utilizzo moderno è però molto diverso: oggi vengono inseriti in formulazioni studiate con criteri precisi, dosaggi controllati e valutazioni di sicurezza che nel passato semplicemente non esistevano.

Non tutto ciò che era naturale era anche delicato

Guardare alla cosmesi antica con nostalgia può essere affascinante, ma rischia di creare un’immagine poco realistica.

Le preparazioni del passato non erano necessariamente più sicure perché semplici o naturali.

Nel corso dei secoli sono state utilizzate anche sostanze irritanti o veri e propri ingredienti problematici, soprattutto quando l’obiettivo estetico prevaleva sulla conoscenza degli effetti a lungo termine.

Il celebre incarnato pallido ricercato in alcune epoche, per esempio, portò all’impiego di preparazioni che oggi non troverebbero alcuno spazio in un cosmetico moderno.

La storia della bellezza è quindi anche la storia di una progressiva comprensione di ciò che può essere utilizzato sulla pelle e di come debba essere formulato.

Dalla ricetta artigianale alla formulazione cosmetica

La grande trasformazione avviene con lo sviluppo della chimica e, successivamente, dell’industria cosmetica.

Creme ed emulsioni diventano progressivamente più stabili. Si sviluppano sistemi di conservazione più efficaci, texture più piacevoli e prodotti capaci di mantenere le proprie caratteristiche per periodi più lunghi.

Il cosmetico smette di essere soltanto una miscela di ingredienti e diventa una vera formulazione.

Questa distinzione è importante anche quando parliamo di cosmesi naturale contemporanea.

Una moderna crema naturale non è semplicemente un insieme di oli ed estratti vegetali. È il risultato di un equilibrio tra fase acquosa e fase oleosa, emulsionanti, umettanti, ingredienti funzionali, sistema conservante e controllo microbiologico.

La natura fornisce molte delle materie prime; la tecnologia permette di trasformarle in prodotti pratici, stabili e piacevoli da usare.

Il ritorno degli ingredienti botanici

Negli ultimi decenni l’interesse verso gli ingredienti vegetali è tornato fortemente al centro del settore beauty.

Oli di jojoba, argan, mandorla e rosa mosqueta; burri come karité e cacao; aloe, idrolati, estratti botanici e argille sono diventati familiari anche a chi non è particolarmente appassionato di cosmetica.

Non si tratta però semplicemente di un ritorno al passato.

Gli ingredienti tradizionali vengono oggi studiati, estratti e inseriti nelle formulazioni attraverso tecniche molto differenti rispetto a quelle utilizzate secoli fa.

Anche il consumatore è cambiato. Legge le etichette, confronta le formulazioni, cerca informazioni sull’origine delle materie prime e spesso desidera conoscere non soltanto il risultato cosmetico, ma anche la filosofia del marchio.

Quando il naturale incontra la tecnologia

Uno degli aspetti più interessanti della cosmesi contemporanea è proprio l’incontro tra tradizione e innovazione.

Un estratto vegetale può derivare da una pianta utilizzata da secoli, ma essere ottenuto attraverso processi moderni che permettono di standardizzarne meglio le caratteristiche.

Una crema può contenere oli e burri tradizionali e allo stesso tempo utilizzare emulsionanti di nuova generazione, packaging airless e sistemi di conservazione studiati per garantire stabilità e sicurezza.

Persino il modo in cui scegliamo un cosmetico è diventato tecnologico.

Quello che un tempo richiedeva la visita a una bottega oggi può essere fatto online, confrontando ingredienti, texture, certificazioni e destinazioni d’uso.

Dalla bottega all’ecommerce specializzato

La continuità tra passato e presente si vede anche nel ruolo della specializzazione.

La vecchia spezieria non vendeva semplicemente merci: era un luogo in cui la conoscenza delle materie prime aveva un valore centrale.

In forma naturalmente molto diversa, qualcosa di simile avviene oggi negli ecommerce verticali dedicati alla cosmesi naturale.

Tra le realtà italiane del settore c’è BioVeganShop, attivo da oltre tredici anni e dedicato esclusivamente alla selezione di prodotti naturali e biologici per la bellezza e il benessere.

Il confronto con una spezieria storica non va naturalmente preso alla lettera, ma il principio della specializzazione rimane interessante: in un mercato enorme, organizzare e descrivere formulazioni differenti permette al consumatore di orientarsi con maggiore consapevolezza.

Oggi possiamo leggere un INCI, confrontare più marchi e scegliere una crema in pochi minuti. È un gesto quotidiano che racchiude, in realtà, secoli di evoluzione della cultura cosmetica.

Il beauty case moderno ha radici molto antiche

Osservando una mensola contemporanea si possono trovare flaconi tecnologici, sieri concentrati, detergenti delicati e creme dalle texture sofisticate.

Eppure, dietro molti di questi prodotti continuano ad apparire ingredienti che sarebbero stati familiari anche a chi preparava unguenti e acque aromatiche molti secoli fa.

La differenza è nel modo in cui li conosciamo e li utilizziamo.

La cosmesi naturale contemporanea non rappresenta quindi un semplice ritorno alle origini. È piuttosto il risultato dell’incontro tra un patrimonio antico di materie prime vegetali e la capacità moderna di trasformarle in formulazioni più sicure, stabili e funzionali.

Forse è proprio questo il suo aspetto più interessante: aprire un piccolo vasetto di crema può sembrare un gesto del tutto moderno, ma in quel gesto sopravvive una storia molto più lunga del nostro beauty case.

L'articolo Dalla spezieria al beauty case: come è cambiata la cosmesi naturale nei secoli su Vanilla Magazine scritto da Antonio Pinza

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Pressure mounts on Maduro’s inner circle after Álex Saab ally is turned over to the US

The government of acting Venezuelan President Delcy Rodríguez has handed Álvaro Pulido — Álex Saab’s Colombian-born associate who had been held in Caracas since 2023 — over to the United States. The transfer was announced Sunday on X by U.S. Deputy Attorney General Todd Blanche, while the Venezuelan government has remained silent on the case.

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© DEA

Mugshot of Álvaro Pulido.
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A Large Palace has been Discovered Atop a Hill in France, where a Senatorial Family Continued to Live “in the Roman Style” in the Early Middle Ages

When people picture Gaul between the fifth and seventh centuries, they tend to think of invading tribes, shrinking towns and Merovingian kings so passive that later historians nicknamed them the “do-nothing kings”. A hilltop in Burgundy fits that picture badly. Archaeologists there are digging up a sizeable church, buildings heated from beneath the floor and […]

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Descubren un gran palacio en lo alto de un monte de Borgoña donde una familia senatorial siguió viviendo “a la romana” a principios de la Edad Media

Cuando se piensa en la Galia de los siglos V al VII suelen venir a la cabeza los pueblos bárbaros, las ciudades en declive y unos reyes merovingios tan poco activos que la historiografía posterior los bautizó como «reyes holgazanes». Lo que está saliendo a la luz en lo alto de un monte de Borgoña […]

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Israeli families seek descendants through sperm retrieved from their dead sons

Sharon Eizenkot in her home in Eilat, southern Israel, on Sept. 28.

Sharon Eizenkot’s house is overwhelming. Everything revolves around Maor, her son, who died in 2023 while serving as a soldier in the Israeli army in Gaza. Like a mausoleum of grief, the white walls bear no decoration other than dozens of mementos, from the jersey of his soccer team to the uniform and assault rifle he was carrying when he was hit by an explosive device in Khan Younis.

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Iris Haim, with a photo of her late son Yotam, at her home in Ein Karem on September 24.Irit Oren Gundars, at her home in Reut, in central Israel, on September 27.
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Così la Russia alza il tiro contro i vertici dell’industria militare europea

Non più soltanto sabotaggi, cyberattacchi e operazioni di disinformazione. La strategia di guerra ibrida del Cremlino sembra entrare in una fase ancora più aggressiva, nella quale l’eliminazione fisica dei dirigenti delle aziende europee della difesa diventa uno strumento di pressione geopolitica. Le rivelazioni del Financial Times delineano un’evoluzione delle operazioni clandestine russe che punta a colpire non soltanto le capacità produttive occidentali, ma anche la sicurezza personale, la libertà decisionale e la stabilità psicologica di chi sostiene l’apparato militare ucraino.

Dalla guerra ibrida alla neutralizzazione degli obiettivi umani

La guerra tra Russia e Ucraina sta progressivamente modificando anche la natura delle operazioni clandestine condotte sul territorio europeo. Non si tratta più esclusivamente di sabotare infrastrutture critiche, compromettere sistemi informatici, interferire con le catene logistiche o alimentare campagne di disinformazione, ma di condurre parallelamente operazioni di diverso tipo. Secondo quanto riportato dal Financial Times e sulla base delle informazioni raccolte presso cinque servizi di intelligence europei, Mosca starebbe intensificando le attività finalizzate all’eliminazione fisica di dirigenti e figure strategiche dell’industria europea della difesa. Un salto qualitativo che, se confermato nella sua effettiva estensione operativa, rappresenterebbe un’evoluzione significativa della strategia russa di destabilizzazione del continente. Di conseguenza, il bersaglio non è più soltanto l’infrastruttura industriale, ma l’individuo che ne governa il funzionamento, ovvero amministratori delegati, dirigenti, responsabili della produzione, specialisti tecnologici e figure chiave delle aziende impegnate nella realizzazione di sistemi d’arma destinati all’Ucraina. Sarebbero loro i nuovi “ingressi” nel perimetro degli obiettivi individuati dagli apparati clandestini russi. La logica strategica è evidente: colpire il capitale umano per compromettere la capacità industriale e decisionale dell’avversario. L’eliminazione o anche soltanto l’intimidazione di figure apicali può generare conseguenze che vanno ben oltre la singola azienda. Può rallentare programmi industriali, alterare investimenti, determinare la revisione delle politiche di sicurezza e soprattutto introdurre un elemento di paura permanente nelle strutture produttive che sostengono lo sforzo bellico ucraino. Si tratta, quindi, di una forma di coercizione strategica nella quale la minaccia individuale diventa uno strumento di condizionamento collettivo.

Il ruolo del GRU e il ritorno delle operazioni clandestine di eliminazione

Al centro delle preoccupazioni delle agenzie di intelligence europee figura il GRU, ovvero l’intelligence militare russa, storicamente impegnata nelle attività clandestine all’estero, nelle operazioni speciali e nelle azioni di sabotaggio. Secondo le ricostruzioni riportate dal quotidiano britannico, l’apparato starebbe adattando le proprie modalità operative, facendo maggiore ricorso a reti criminali, intermediari e strutture organizzative distribuite su più Paesi. Una particolare evoluzione delle attività di intelligence che presenta implicazioni rilevanti sotto il profilo dello spionaggio e del controspionaggio. L’utilizzo di organizzazioni criminali e soggetti esterni agli apparati istituzionali consente infatti di aumentare la distanza tra il decisore politico e l’esecutore materiale, complicando i processi di attribuzione delle responsabilità. È il principio della “plausible deniability”, cioè la negabilità plausibile, uno degli strumenti tradizionali delle operazioni clandestine. In questa prospettiva, il ricorso a reti criminali transnazionali non rappresenterebbe soltanto una soluzione operativa, ma anche una precisa scelta strategica finalizzata a rendere più difficile la ricostruzione della catena di comando. Particolarmente significativa appare anche la progressiva frammentazione delle attività operative. Secondo le fonti di intelligence citate dal Financial Times, le diverse fasi delle operazioni — ricognizione, logistica, pianificazione ed esecuzione — verrebbero affidate a cellule o individui differenti. Questa compartimentazione rende, di fatto, più complessa l’identificazione dell’intera struttura clandestina e riduce il rischio che l’arresto di un singolo operatore consenta di ricostruire l’organizzazione nel suo complesso. Purtuttavia, va precisato che non siamo necessariamente di fronte a una metodologia del tutto nuova. La separazione delle funzioni operative costituisce da decenni una caratteristica delle attività clandestine. La vera novità risiederebbe invece nella sua applicazione sistematica contro il tessuto industriale europeo, con una crescente integrazione tra intelligence militare e criminalità organizzata.

Il precedente Rheinmetall: quando il dirigente diventa un obiettivo strategico

A tal proposito, uno degli episodi più significativi è quello relativo ad Armin Papperger, amministratore delegato del gruppo tedesco Rheinmetall, tra i principali protagonisti dell’industria europea degli armamenti. Già nel 2024, secondo le informazioni emerse attraverso fonti di intelligence statunitensi e tedesche, sarebbe stato individuato un piano russo finalizzato alla sua eliminazione. Il caso assume un valore che supera la dimensione individuale, poiché Rheinmetall rappresenta proprio uno dei pilastri della capacità produttiva europea nel settore degli armamenti e delle munizioni, oltre a essere un attore industriale rilevante nel sostegno militare all’Ucraina. Colpire il suo amministratore delegato avrebbe significato trasmettere un messaggio inequivocabile all’intero comparto industriale occidentale: il sostegno militare a Kyiv può comportare conseguenze personali anche per i vertici delle aziende coinvolte. Il caso Papperger costituisce quindi un precedente particolarmente importante per comprendere l’evoluzione della minaccia. Secondo il Financial Times, lo stesso dirigente dispone oggi di una protezione continuativa garantita attraverso il coordinamento tra personale di sicurezza privato e forze di polizia. Un elemento che evidenzia come la minaccia non venga più considerata esclusivamente un problema di sicurezza nazionale, ma anche una questione di sicurezza aziendale e protezione delle persone.

La dimensione psicologica: terrorizzare senza necessariamente colpire

Ma l’aspetto più interessante delle rivelazioni del Financial Times riguarda la dimensione psicologica delle operazioni russe. Secondo una delle fonti di intelligence interpellate, l’obiettivo principale di Mosca non sarebbe necessariamente portare a termine ogni attentato pianificato, ma sarebbe sufficiente indurre i dirigenti europei a percepirsi come potenziali bersagli. Questo elemento introduce una componente di “cognitive warfare” particolarmente sofisticata. La minaccia, anche quando non si traduce in un’azione concreta, può produrre effetti operativi e strategici di grande rilevanza. Un dirigente che teme per la propria incolumità o per quella dei familiari potrebbe modificare le proprie abitudini, limitare gli spostamenti, ridurre l’esposizione pubblica o rivalutare il coinvolgimento della propria azienda in determinati programmi industriali. Analogamente, un’impresa potrebbe essere indotta a rinunciare a investimenti, modificare localizzazioni produttive o rallentare progetti ritenuti particolarmente sensibili. In questo contesto, la paura diventa un moltiplicatore degli effetti della minaccia. È una dinamica riconducibile alle “psyops”, nelle quali il risultato perseguito non coincide necessariamente con il danno materiale prodotto, ma con la trasformazione del comportamento del bersaglio. La pressione esercitata sull’individuo può dunque trasformarsi in pressione sull’organizzazione, sul settore industriale e, indirettamente, sulle decisioni politiche degli Stati europei. Si delinea così una forma di guerra psicologica selettiva, indirizzata non verso la popolazione nel suo complesso, ma verso gruppi ristretti di decisori strategici. La dimensione cognitiva diventa, in questo scenario, parte integrante dell’operazione clandestina.
Altro elemento particolarmente significativo riguarda l’estensione della minaccia alle imprese di dimensioni minori. Sempre secondo le informazioni raccolte dal Financial Times, l’attenzione degli apparati russi non sarebbe concentrata esclusivamente sui grandi gruppi industriali della difesa, poiché nel mirino figurerebbero anche aziende specializzate nella produzione di droni, componentistica elettronica e tecnologie utilizzabili nei sistemi militari. Si tratta di un passaggio fondamentale. La guerra in Ucraina ha dimostrato come l’innovazione tecnologica e la capacità di adattamento industriale non dipendano soltanto dai grandi produttori di armamenti, ma anche da piccole e medie imprese, start-up tecnologiche e aziende attive nei settori dell’elettronica, dell’intelligenza artificiale, dei sensori e dei sistemi autonomi, che costituiscono una componente essenziale delle moderne catene di approvvigionamento militare. Queste realtà, tuttavia, non dispongono generalmente delle stesse capacità di protezione dei grandi gruppi industriali. Di conseguenza la sicurezza fisica dei dirigenti, la protezione delle informazioni sensibili, la gestione delle minacce interne e la capacità di individuare attività di sorveglianza ostile possono risultare significativamente inferiori. Ne deriva una vulnerabilità strutturale in grado di produrre conseguenze rilevanti. Colpire una piccola azienda altamente specializzata può produrre effetti sproporzionati rispetto alle sue dimensioni, soprattutto quando essa rappresenta un fornitore difficilmente sostituibile all’interno di una filiera produttiva. È il cosiddetto principio della “vulnerability of critical nodes”. Ovvero la vulnerabilità dei nodi critici, che si concretizza in un concetto molto semplice: non necessariamente gli obiettivi più grandi sono quelli strategicamente più rilevanti.

Sorveglianza delle abitudini e nuove sfide del controspionaggio

Le fonti citate dal Financial Times riferiscono inoltre di attività sospette riconducibili alla ricostruzione delle abitudini quotidiane di potenziali obiettivi, sia nei luoghi di lavoro sia nelle residenze private. Nel linguaggio dell’intelligence, questa attività viene generalmente definita “pattern-of-life analysis” e si basa sull’analisi sistematica delle routine di un individuo, finalizzata a comprenderne comportamenti, spostamenti, relazioni e ricorrenze temporali. Tali informazioni possono essere impiegate per finalità differenti: dalla valutazione delle vulnerabilità personali alla preparazione di attività clandestine. L’aspetto più delicato riguarda oggi l’interazione tra sorveglianza fisica e disponibilità di informazioni digitali. Com’è noto, i social network, le piattaforme professionali, le fotografie pubblicate online, informazioni societarie e dati accessibili attraverso fonti aperte possono contribuire a ricostruire il profilo di un dirigente. L’eventuale impiego di sistemi di intelligenza artificiale potrebbe ulteriormente accelerare i processi di correlazione delle informazioni e di individuazione di regolarità comportamentali. È importante precisare che le rivelazioni del Financial Times non dimostrano uno specifico utilizzo dell’intelligenza artificiale nei piani descritti, ma va sottolineato che l’integrazione tra OSINT, analisi automatizzata dei dati e sorveglianza tradizionale costituisce una possibilità tecnologica che i sistemi di sicurezza devono necessariamente considerare. La protezione dei dirigenti non può quindi limitarsi alla presenza di personale di scorta, ma deve necessariamente comprendere la sicurezza delle informazioni, la riduzione dell’esposizione digitale, la tutela dei familiari e l’identificazione tempestiva di eventuali attività di sorveglianza ostile.

Il rischio per l’Italia e per la filiera nazionale della difesa

Le informazioni diffuse dal Financial Times pongono interrogativi rilevanti anche per l’Italia. Il nostro Paese dispone di un comparto industriale della difesa tecnologicamente avanzato, integrato nelle principali filiere europee e atlantiche. Grandi gruppi come Leonardo e Fincantieri, insieme a numerose piccole e medie imprese specializzate, operano in settori strategici quali l’aerospazio, l’elettronica militare, la cantieristica, la sensoristica e i sistemi di difesa, e la crescente integrazione delle catene produttive europee rende difficile distinguere tra obiettivi nazionali e obiettivi appartenenti al più ampio ecosistema industriale occidentale. Un’impresa italiana che produce componenti destinati a piattaforme militari europee può assumere rilevanza strategica anche senza intrattenere rapporti diretti con l’Ucraina. Naturalmente va precisato che attualmente non esistono, sulla base delle informazioni pubblicate, prove di specifici piani di assassinio contro dirigenti italiani, ma risulta oltremodo evidente che il sistema industriale nazionale non può considerarsi estraneo a una minaccia che viene descritta dai servizi europei come transnazionale. Sulla base di questa prospettiva, appare necessario rafforzare il coordinamento tra intelligence, apparati di sicurezza, autorità competenti e imprese strategiche. In particolare, la protezione dovrebbe estendersi oltre il tradizionale perimetro della cybersecurity, includendo la sicurezza fisica, la prevenzione delle infiltrazioni, la tutela delle figure apicali e l’analisi delle minacce ibride. Un ruolo importante potrebbe essere svolto anche attraverso programmi di sensibilizzazione rivolti alle aziende più piccole, spesso meno attrezzate a riconoscere segnali di interesse ostile da parte di soggetti collegati ad apparati stranieri.

La criminalità organizzata come strumento delle operazioni ibride

Il crescente ricorso a strutture criminali rappresenta un ulteriore elemento di preoccupazione. La possibile convergenza tra apparati di intelligence statali e criminalità organizzata modifica infatti i tradizionali schemi interpretativi della sicurezza europea. In passato, la distinzione tra spionaggio, criminalità organizzata e terrorismo consentiva, almeno sul piano analitico, di individuare categorie relativamente separate di minacce. Le moderne operazioni ibride tendono invece a sovrapporre questi ambiti, e una rete criminale può essere utilizzata per attività logistiche, intimidatorie o di sabotaggio senza che i suoi componenti conoscano necessariamente l’identità del committente finale o la finalità strategica dell’operazione. Per gli apparati di controspionaggio, ciò comporta un ampliamento significativo della superficie di rischio. Diventa necessario individuare non soltanto gli operatori riconducibili direttamente ai servizi stranieri, ma anche eventuali intermediari, facilitatori e soggetti criminali coinvolti nelle attività preparatorie. Questa evoluzione, anche in questo caso, impone una maggiore integrazione tra intelligence esterna, sicurezza interna, investigazioni criminali e cooperazione giudiziaria internazionale. Il problema non riguarda esclusivamente l’identificazione degli esecutori, ma soprattutto la ricostruzione delle relazioni tra mandanti, intermediari e reti operative.

Una nuova frontiera della sicurezza economica europea

Le minacce ai vertici dell’industria della difesa evidenziano infine una trasformazione più ampia del concetto di sicurezza economica. Nelle moderne competizioni geopolitiche, la capacità industriale non dipende soltanto dalla disponibilità di materie prime, tecnologie, capitali e infrastrutture, ma anche dalla continuità delle competenze manageriali e scientifiche che consentono alle organizzazioni di operare. Il capitale umano strategico diventa quindi un asset di sicurezza nazionale e, di conseguenza, proteggere un amministratore delegato, un ricercatore o un responsabile di programma industriale può assumere una rilevanza comparabile, in determinate circostanze, alla protezione di un impianto produttivo o di una rete informatica. È un cambiamento di approccio strategico che dovrebbe trovare adeguato riconoscimento anche nelle politiche europee di resilienza industriale. Le aziende della difesa devono necessariamente sviluppare modelli di sicurezza integrata, capaci di combinare intelligence sulle minacce, protezione fisica, cybersecurity, sicurezza del personale e continuità operative, anche per evitare che l’aumento della percezione del rischio produca un clima di allarme indiscriminato. La stessa intelligence europea, secondo quanto riportato dal Financial Times, ha evidenziato come alcune attività sospette possano rivelarsi prive di effettivi collegamenti con operazioni clandestine. La risposta dovrebbe quindi essere proporzionata, fondata su evidenze verificabili e accompagnata da una capacità analitica in grado di distinguere tra minacce concrete, indicatori preliminari e semplici coincidenze.

La vera posta in gioco: condizionare le decisioni dell’Europa

In conclusione, la questione centrale non riguarda soltanto la possibilità che Mosca organizzi operazioni contro singoli dirigenti europei, ma l’obiettivo politico e strategico che tali operazioni potrebbero perseguire. In un contesto di guerra prolungata, la Russia ha tutto l’interesse a ridurre la capacità occidentale di sostenere militarmente l’Ucraina, aumentando contemporaneamente i costi politici, economici e psicologici di tale sostegno. Di conseguenza, la minaccia contro i vertici industriali si inserirebbe perfettamente in una strategia più ampia di pressione sulle società europee. Non sarebbe necessario compromettere l’intero apparato produttivo occidentale, ma potrebbe risultare sufficiente generare incertezza, aumentare i costi della sicurezza, rallentare alcune decisioni e diffondere la convinzione che il coinvolgimento nella filiera militare ucraina comporti rischi personali difficilmente controllabili. Ed è esattamente in questo scenario che la guerra ibrida si fonde con la guerra cognitiva. L’obiettivo non è soltanto distruggere capacità materiali, ma influenzare percezioni, valutazioni del rischio e comportamenti decisionali.
Lo scenario che si potrebbe prospettare è quello di una possibile evoluzione della competizione clandestina tra Russia e Occidente: dalla pressione sulle infrastrutture alla pressione diretta sugli individui che governano le infrastrutture strategiche. È una trasformazione che imporrebbe di conseguenza, un aggiornamento delle politiche di controspionaggio, dei modelli di sicurezza aziendale e delle strategie europee di protezione industrial, poichè nella guerra ibrida contemporanea il bersaglio non è necessariamente ciò che si vuole distruggere, ma ciò che si vuole costringere a cambiare comportamento. E se i dirigenti dell’industria europea della difesa diventano obiettivi di operazioni clandestine, la posta in gioco non è più soltanto la loro sicurezza personale, ma la capacità dell’Europa di assumere decisioni strategiche senza subire il condizionamento della paura.

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