La madrugada del 18 de octubre, un joven jabalí se perdió por las calles de Zaragoza. Completamente desorientado, trató de esquivar a la gente, corriendo a gran velocidad, y acabó en el casco histórico. Se estaba celebrando el último día de las fiestas del Pilar y las calles estaban repletas de personas. No se sabe cómo, pero el animal acabó dentro de un bar de copas, del que no volvió a salir vivo. La Asociación Policías por los Animales informa en un comunicado de que fue “atrapado y degollado” presuntamente dentro del recinto de ocio y ha denunciado los hechos ante la Fiscalía de Medio Ambiente. El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ha abierto diligencias para investigar lo sucedido tras recibir una denuncia de la asociación Amnistía Animal, una ONG de defensa de los animales.
Parece difícil meter un trozo de ecosistema dentro de un laboratorio para estudiar a escala real su resistencia a tormentas extremas, pero eso es justamente lo que han conseguido investigadores de Países Bajos. En un estudio publicado este miércoles en la prestigiosa revista Nature, científicos de diferentes universidades y centros de investigación neerlandeses demostraron que las marismas salinas ayudan a frenar fuertes temporales en la costa. Lo hicieron trasladando 306 metros cuadrados de este hábitat intacto a uno de los canales de olas más grandes del mundo, el Delta Flume de Deltares, en la localidad de Delft (Holanda).
La carrera por liderar la Organización Mundial de la Salud (OMS) ya ha comenzado. Entre los siete candidatos propuestos por los países para sustituir a Tedros Adhanom Ghebreyesus como director general de este organismo de la ONU está la española María Neira. Esta médica fue durante años directora del Departamento de Salud Pública y del Medio Ambiente de la OMS y ha centrado una parte importante de su labor en poner el foco en los vínculos entre la salud y el medio ambiente.
Aminu Issa es uno de los vendedores de refrescos más conocidos del mercado de Sabon Gari, en el Estado de Kano, al norte de Nigeria. Cuando puso en marcha su negocio, compró dos frigoríficos de segunda mano a un comerciante de aparatos electrónicos usados en el bullicioso mercado donde trabaja. La inflación y sus escasos ingresos le impedían comprar electrodomésticos nuevos, por lo que recurrió a los de segunda mano que se venden en Sabon Gari, uno de los principales centros de comercio electrónico usado del norte de Nigeria. Issa pagó 100.000 nairas (unos 67 euros) por los dos frigoríficos, un precio que en aquel momento casi le habría permitido comprar uno nuevo de tamaño similar.
Un hilo rojo de miles de kilómetros une los rescates desesperados en helicóptero en Valencia tras el paso de la dana Adam con el informe que acaba de publicar el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), con sede en Nairobi. La ONU reconoce por primera vez en este documento que la barrera de los 1,5 grados Celsius de calentamiento se va a superar irremediablemente. Rebasar ese umbral significa olas de calor todavía más mortíferas, además de sequías destructivas y más lluvias violentas como las que han golpeado ahora la Comunidad Valenciana. En el caso de esta última dana, cada décima de calentamiento global supone elevar la temperatura del Mediterráneo y, cuando llegan las cíclicas gotas frías, estas se vuelven más severas porque el mar está más caliente y hay más energía para alimentar la tormenta.
Los meteorólogos no daban crédito a lo que veían sus ojos: lluvias torrenciales sin una perturbación atmosférica como fuente de inestabilidad que las causara. No había detonante. No había dana. No había vaguada. No había un culpable. Y, sin embargo, visto desde el satélite, en el torbellino de nubes se estaba formando un monstruo: un sistema que se asemejaba a una tormenta tropical en ciernes. Para más pruebas, el radar mostró un viento que podía corresponder a un giro ciclónico cerca de la costa. Si se le hubiera enseñado a un experto en huracanes de EE UU, habría jurado que era un ciclón tropical. El problema es que no estaba gestándose en el mar Caribe, sino en el Mediterráneo, frente a las costas de Cataluña, a 7.000 kilómetros del lugar donde suelen ocurrir.
Es una de esas escenas de los sensacionalistas programas de televisión centrados en los equipos de seguridad de los aeropuertos: la policía revisa a una pasajera con unos bultos extraños en el pecho y descubre que escondía en el sujetador nada menos que 24 huevos. Ocurrió en octubre del año pasado en el aeropuerto internacional de Río de Janeiro, y el inesperado descubrimiento derivó en una operación policial que ha acabado con arrestos en las islas Canarias por tráfico ilegal de especies amenazadas.
El escritor y granjero inglés James Rebanks publica en España 'El lugar de las mareas', el relato de la temporada que pasó en una isla noruega con dos recolectoras de esta valiosísima materia prima Leer
El escritor y granjero inglés James Rebanks publica en España 'El lugar de las mareas', el relato de la temporada que pasó en una isla noruega con dos recolectoras de esta valiosísima materia prima
Andy Burnham es partidario de tomar decisiones, en vez de aparcar los problemas, algo que muchos críticos achacaban a su antecesor, Keir Starmer. Aunque esas decisiones provoquen polémica y ruido. El Gobierno del Reino Unido ha anunciado este miércoles a las siete de la mañana (ocho, en horario peninsular español) que da luz verde al inicio de la actividad en la plataforma de gas de Jackdaw, situada en el mar del Norte, a unos 250 kilómetros de Aberdeen, en la costa escocesa.
Tras años de alertar de que se estaba cerrando la ventana de oportunidad para cumplir con el objetivo del Acuerdo de París más ambicioso —y seguro para la humanidad—, el área de medio ambiente de la ONU ha terminado por asumir este miércoles una “dura realidad”: la posibilidad de mantener el calentamiento global por debajo de 1,5 grados Celsius respecto a los niveles preindustriales se ha esfumado. Lo hace por primera vez en el informe de referencia que desde 2010 presenta para analizar los planes climáticos de los países y las trayectorias que se deben seguir para cumplir con los acuerdos internacionales. En las anteriores entregas se señalaba que todavía había “una oportunidad” si se hacía “un esfuerzo hercúleo”, recuerda Inger Andersen, directora ejecutiva del Pnuma (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente). “Ahora está claro que ese esfuerzo hercúleo no se hizo; procrastinamos con el clima. Y, en consecuencia, ahora decimos que esta ventana se ha cerrado”.
La cuota de la nueva tasa de basuras ha vuelto a encarecerse en 2026 tras su polémico —y costoso— debut el año pasado. El importe promedio ponderado a desembolsar por los hogares alcanza los 119,6 euros, una subida del 6,4% con respecto al pasado ejercicio, superior a la inflación del periodo. Sin embargo, no ha sido suficiente para que el servicio deje de ser deficitario. También se mantiene una elevada heterogeneidad entre ciudades: hay una diferencia de más de 250 euros entre la capital de provincia con la tasa más cara, Valencia (292,48 euros), y la más barata, Soria (42,31), según el informe Las Tasas de Residuos en España 2026 que publica este miércoles la Fundación ENT, especializada en la investigación y el diseño de políticas públicas relacionadas con el medio ambiente y referente en la materia.
Pos Lanai, un asentamiento indígena en el Estado malasio de Pahang, parece ajeno al mundo moderno. La única forma de llegar es en barco, remontando el río Telom entre paredes de selva tropical y aguas turbias. Durante casi una hora, el ruido del motor acompaña el trayecto. Luego, la embarcación reduce la velocidad frente a unas casas de madera construidas justo sobre la orilla del río. La aldea es el hogar de los semai, uno de los principales grupos de los Orang Asli, los pueblos indígenas de Malasia peninsular. Pero este es, también, un territorio en disputa. Bajo el suelo del Estado de Pahang se encuentra una de las mayores reservas de tierras raras de este país del Sudeste Asiático. Desde 2021, los semai luchan porque el Estado les reconozca la posesión de estas tierras y les consulte cuando se presenten proyectos mineros. Ahora, una nueva amenaza se cierne sobre el territorio: el Gobierno de Malasia ha firmado acuerdos de cooperación en materia de minerales críticos con países como Estados Unidos y Japón.
Pos Lanai se encuentra dentro de la Reserva Forestal de Ulu Jelai, conectada a la Espina Dorsal Forestal Central, el vasto corredor ecológico que se extiende a lo largo de Malasia peninsular. Se trata de uno de los ecosistemas más importantes del país, hogar de numerosas especies animales, entre ellas los elefantes asiáticos y el tigre malayo, en peligro crítico de extinción. Yunus bin Sebel, de 57 años, el jefe de la aldea, habla despacio, sin apartar nunca la mirada del Telom. “No estamos acostumbrados a vivir en ningún otro sitio”, dice el hombre que aparece en esta fotografía. “Nuestro sustento proviene del río, la agricultura y el bosque. Si perdiéramos esta tierra, también perderíamos los cimientos de nuestras vidas”. Para los semai, esta tierra es donde vivieron sus antepasados. Aquí aprenden a cazar, pescar, cultivar y recolectar productos del bosque.
Bajo este bosque hay yacimientos de tierras raras. Se calcula que Malasia alberga hasta 16 millones de toneladas de estos elementos esenciales para la fabricación de imanes para vehículos eléctricos, aerogeneradores, semiconductores y numerosas tecnologías militares. En 2021, los habitantes del pueblo descubrieron que más de 660 hectáreas de bosque situadas aguas arriba del Telom habían sido destinadas a un proyecto de extracción de tierras raras. Según la comunidad, el emplazamiento propuesto se superpone a parte de su territorio ancestral e incluye las cabeceras de las que depende el río. Por este motivo, llevaron el caso ante el Tribunal Superior de Temerloh, solicitando el reconocimiento oficial de sus tierras y que no se autorizaran nuevas concesiones sin consultarles previamente. El caso está a la espera de sentencia.
“Si este proyecto sigue adelante, el impacto será enorme”, afirma Jeffrey bin Hassan, de 39 años, presidente del Grupo de Trabajo de Pos Lanai para la Protección de las Tierras Consuetudinarias. “Puede que presenten estudios en los que se afirme que la calidad del agua seguirá siendo buena, pero las consecuencias a largo plazo para el río y el medio ambiente serían inevitables”, agrega el hombre, que aparece en esta fotografía. En 2021, el Departamento de Medio Ambiente de Malasia rechazó los términos de referencia para la evaluación de impacto ambiental. Esto impidió que el proyecto siguiera adelante, pero no revocó la autorización concedida por el Gobierno del estado de Pahang en 2019. El proyecto, en la práctica, ha quedado en suspenso.
Bin Hassan abre una carpeta gastada llena de mapas. Uno a uno, los extiende por el suelo de una pequeña cabaña del pueblo, trazando las líneas con el dedo. Algunos muestran coordenadas GPS, mientras que otros están cubiertos de notas escritas a mano. Son el resultado de semanas de caminatas por el bosque junto a otros miembros de la comunidad. “Para documentar nuestro territorio, nos dividimos en dos grupos”, explica. “Cada uno de nosotros llevaba un dispositivo GPS. Cruzamos arroyos, subimos colinas y seguimos los límites que nos habían mostrado los ancianos”. “Mi bisabuela señalaba una colina y decía que pertenecía a nuestra aldea. La siguiente, decía, pertenecía a otra comunidad. Seguimos esas historias y las convertimos en un mapa para presentarlo ante los jueces. Así es como demostramos que llevamos siglos viviendo aquí”. Esos mapas se encuentran ahora entre las principales pruebas presentadas ante el Tribunal Superior de Temerloh.
Para la comunidad es urgente obtener el reconocimiento de sus tierras. Desde hace años, Estados Unidos ha intentado reducir su dependencia de China, que controla gran parte de la cadena de suministro mundial, y ahora busca en Malasia nuevas fuentes de tierras raras. Según la Agencia Internacional de la Energía, en 2024 China representaba el 60% de la producción mundial extraída de tierras raras magnéticas, el 91% de la producción refinada. En octubre de 2025, Washington y Kuala Lumpur firmaron el Acuerdo de Comercio Recíproco (ART), que también incluye la cooperación en materia de minerales críticos y elementos de tierras raras, con el objetivo de desarrollar nuevas cadenas de suministro como alternativa a las controladas por Pekín. Este agosto, además, el viceministro de Recursos Naturales y Sostenibilidad Ambiental, Syed Ibrahim Syed Noh, ha reconocido que que el Gobierno estaba considerando permitir determinadas exportaciones de tierras raras sin procesar, levantando una prohibición vigente desde 2024.
“Nuestro temor”, afirma Sivarajan Arumugam, miembro del Parti Sosialis Malaysia y activista del movimiento Save Pos Lanai, “es que la creciente demanda internacional acelere la concesión de licencias mineras. Las comunidades indígenas nunca han participado en el proceso de toma de decisiones. Solo se enteraron de ello a través de los periódicos”. “El proyecto implica el uso de una técnica conocida como lixiviación in situ, que consiste en inyectar soluciones químicas en el suelo para separar los elementos de tierras raras de los minerales circundantes”, añade Sivarajan. La contaminación, asegura, llegaría al sistema hídrico del que depende toda la comunidad. “El río, los peces, las tierras de cultivo y el bosque se verían afectados. Todo su modo de vida quedaría destruido”.
No es la primera vez que Pos Lanai ha tenido que defender su territorio. Tras años de protestas y acciones legales, en octubre de 2018 el Gobierno malasio canceló el proyecto de la presa de Telom, que habría inundado el pueblo y unas 7.600 hectáreas de bosque. “Pensábamos que esa sería la batalla más dura. Pero luego llegó la noticia sobre esta mina”, afirma Arumugam.
Mustafar bin Atok, de 57 años, está sentado a la sombra de su porche mientras el Telom fluye a solo unos metros más abajo. De vez en cuando interrumpe su relato para señalar hacia el río. “Cuando era joven, bastaba con lanzar una red para pescar un montón de peces”, dice. “Ahora, muchas especies se han vuelto difíciles de encontrar”. Atribuye parte de estos cambios a las numerosas presas construidas a lo largo de los años en las Tierras Altas de Cameron, aguas arriba de la cuenca del río.
El atardecer cae lentamente sobre el Telom. Los niños siguen zambulléndose en el agua, ajenos a las vistas judiciales, a las licencias mineras y a los acuerdos comerciales firmados lejos de allí. Para los habitantes de Pos Lanai, el tiempo parece medirse ahora por la espera de una decisión del Tribunal Superior de Temerloh, una decisión que podría determinar el futuro de su modo de vida.
El caballito de mar de hocico largo (Hippocampus guttulatus), icono del Mar Menor, ha sido incluido en la categoría de “vulnerable” del Catálogo Español de Especies Amenazadas, tras la entrada en vigor de una orden ministerial publicada este lunes en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Los efectos del calor intenso del pasado verano propiciaron que España alcanzara durante este 2026 los niveles más altos de ozono (O3) en el aire desde el año 2010, periodo en el que entraron en vigor los actuales límites legales (180 µg/m³).
Tras el verano más cálido del último siglo y medio, con hasta cuatro olas de calor, las superaciones del objetivo legal de ozono en el aire durante 2026 han aumentado un 25% en el conjunto de España con respecto al periodo 2019-2024, afectando a casi 9 millones de personas (el 17% de la población), según el último informe anual de Ecologistas en Acción.
Los resultados, recogidos entre el 1 de enero y el 30 de septiembre de este año, provienen de los datos registrados en un total de 490 estaciones fijas de medición repartidas por las 131 zonas en las que se divide el territorio español.
Estos datos, basados en los niveles legales adoptados por el Estado (unos niveles "obsoletos", según la organización), se vuelven aún más preocupantes si se tiene en cuenta el valor recomendado por la Unión Europea (UE) para 2030: 120 µg/m³.
Con estos niveles como referencia, el aire contaminado por ozono habría afectado a 17 millones de personas en España (el 34 % de la población).
Por último, si se tomara el objetivo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), "más estricto y acorde con una adecuada protección de la salud", este contaminante habría afectado al 99 % de la población.
Ecologistas en Acción detalla que la "situación meteorológica extrema" ha sido la principal causante de estos altos niveles de acumulación. Un periodo primaveral muy cálido, lluvias invernales y el verano más tórrido desde hace un siglo y medio, con hasta cuatro "prolongadas e intensas" olas de calor y una avalancha de incendios forestales entre julio y agosto.
Las ciudades más contaminadas
Los niveles legales marcados por el Estado se superaron hasta en 33 zonas de 8 comunidades autónomas (Andalucía, Baleares, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Extremadura, Comunidad Valenciana y Comunidad de Madrid).
Paralelamente, fueron 53 las zonas en 10 comunidades (las anteriores más Aragón y Región de Murcia) las que incumplieron el nuevo objetivo legal de la Unión Europea para 2030.
Cataluña y Comunidad de Madrid fueron, según los datos aportados por el informe, las comunidades más afectadas por la contaminación por ozono en el presente año.
Cataluña en su conjunto registró hasta 124 superaciones del umbral, mientras que la Comunidad de Madrid volvió a batir su récord histórico de este contaminante, especialmente en la capital, con la mitad de sus estaciones de medición duplicando el vigente valor objetivo.
10.000 muertes al año
Ecologistas en Acción ha enfatizado que la contaminación por ozono debe abordarse como "un problema sanitario de primer orden" que, según la Agencia Europea de Medioambiente (AEMA), causa cada año hasta 10.000 muertes en el Estado español.
La organización ha denunciado además que la información a la ciudadanía por parte de las administraciones no es "ni adecuada ni ajustada a la gravedad del problema".
Por ello, han reclamado al Gobierno la "urgente" aprobación del Plan Nacional de Ozono, "tras seis años de elaboración", y la transposición de la Directiva europea de calidad del aire antes del vencimiento del plazo legal para ello, el 11 de diciembre.
Nube, un perro mestizo de tamaño mediano, de cabeza blanca y cuerpo atigrado, lleva la mitad de su vida en una protectora en Las Rozas (Madrid). Fue rescatado hace dos años, cuando el animal, considerado como potencialmente peligroso, fue encontrado encerrado en un piso pequeño, atado al pomo de una puerta y con un bozal de nailon roto. No tenía agua para soportar los cuarenta grados de temperatura y acababa de morder a su dueña. Hoy, sus cuidadoras lo describen como “bueno de carácter, enérgico y muy manso con las personas”. Aún así, nadie pregunta por él.
"Por cada dólar invertido en proteger la naturaleza, todavía se gastan 30 dólares en destruirla", dijo Inger Andersen, directora ejecutiva del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.