¿Cuál es la mejor creatina del mercado? Las cinco son monohidrato y lo que las separa es lo que viene en el bote
Escribes «creatina» en el buscador de la tienda y aparecen decenas de botes que se parecen mucho. Casi todos dicen monohidrato, casi todos dicen puro y casi ninguno explica por qué debería costar más que el de al lado.
La respuesta corta a cuál es la mejor creatina del mercado es menos emocionante de lo que parece. Las cinco marcas, Be Levels, HSN, Optimum Nutrition, Foodelis y WeightWorld, venden creatina monohidrato, la forma clásica y la que más estudios acumula. Lo que las separa es qué sabes de lo que hay dentro del bote y qué viene con ello. Hablamos del origen del polvo, de si trae algo más que creatina y de si lo mides con cacito o lo tragas en comprimidos.
Si tuviéramos que señalar una primera, sería la creatine de Be Levels, por algo que se ve en la etiqueta. Lleva Creapure, un monohidrato con la marca de su fabricante, y en cada cazo añade magnesio, sodio, potasio y enzimas. Si prefieres creatina a secas y gastar poco por toma, o si el polvo no va contigo, también tienes tu bote.
La respuesta rápida, bote a bote
- Si quieres saber de dónde sale el polvo y que el cazo traiga minerales: Be Levels creatine
- Si solo buscas creatina y no te importa medirla sin cacito: HSN Raw
- Si prefieres un bote rígido y medir con cacito: Optimum Nutrition
- Si en casa la tomáis dos o no quieres volver a comprar en meses: Foodelis de 1 kg
- Si el polvo no va contigo o viajas mucho: WeightWorld en comprimidos
| Producto | Qué hay dentro | Formato y toma diaria |
|---|---|---|
| Be Levels creatine | Monohidrato Creapure con magnesio, sodio, potasio y enzimas | Bolsa de 60 tomas · 1 cazo |
| HSN Raw Creatina Monohidrato | Solo monohidrato, molido a 200 mesh | Bolsa de 500 g · sin cacito |
| Optimum Nutrition Creatina Micronizada | Solo monohidrato micronizado | Bote de 634 g · 1 cacito |
| Foodelis Creatina Monohidratada | Solo monohidrato, molido a 200 mesh | Bolsa de 1 kg · dosificador de 3 g |
| WeightWorld Creatina 3000 mg | Monohidrato en comprimidos veganos | 270 comprimidos · 3 al día |
Be Levels creatine: Creapure y minerales en el mismo cazo
La primera pregunta que le hacemos a cualquier bote es de dónde sale lo que hay dentro. En la creatine de Be Levels, la respuesta está en la lista de ingredientes: monohidrato de creatina Creapure. Creapure es una marca registrada de monohidrato de AlzChem, que lo fabrica en Trostberg (Alemania), no un tipo distinto de creatina. Es la misma molécula, pero con la marca de su fabricante escrita en la etiqueta. Si te gusta seguirle la pista a lo que tomas, ese nombre es un buen punto de partida.
Después está todo lo que viene con ella, que no es poco. Junto al monohidrato, cada cazo lleva magnesio, potasio, sodio y un complejo de enzimas digestivas. El magnesio llega a 58 mg por toma, algo más del 15% de la cantidad diaria de referencia. Con eso, el cazo es fuente de magnesio, y el magnesio contribuye al equilibrio electrolítico. El equilibrio electrolítico es, dicho en corto, el reparto de sales en los líquidos del cuerpo.
La lista de ingredientes es corta y se lee de un tirón. Monohidrato de creatina, sal común, gluconato de potasio, malato de magnesio y las enzimas, que llegan con su propia marca, DigeZyme. El malato y el gluconato son solo la forma en que el magnesio y el potasio entran en el polvo.
El sodio sale de esa sal común y suma unos 400 mg por cazo, más o menos un gramo de sal. Se nota en la boca, y a algún comprador le sabe algo salada. Si vigilas la sal por indicación médica, es el dato que tienes que mirar antes que ningún otro. El potasio es más discreto y cubre una parte pequeña de la referencia diaria.
La etiqueta pide un cazo al día, 4,8 g de polvo con 3.000 mg de monohidrato dentro. Se disuelve en un vaso de agua u otra bebida, a la hora que mejor te venga. La marca sugiere tomarlo después de entrenar, aunque no lo convierte en una norma. Viene en sabor neutro o de remolacha, por si prefieres que el vaso sepa a algo.
La bolsa trae 60 tomas, que son dos meses si no te saltas ningún día. Es una bolsa y no un bote, y a algún comprador le resulta engorrosa al servir el cazo. Si te pasa, un tarro de cocina lo arregla sin más. La marca la declara apta para veganos y sin gluten ni lactosa.
La etiqueta pide supervisión médica para tomarla durante el embarazo y la admite en la lactancia. También da pautas para menores, con cantidades más bajas, y esa decisión corresponde al pediatra.
Piensa en alguien que entrena tres tardes por semana, cuida lo que come y quiere un único bote en la encimera. A esa persona le resulta cómodo que el cazo traiga creatina y magnesio a la vez. Y le tranquiliza leer de dónde sale el polvo sin tener que buscarlo.
Por toma, juega en la gama alta de la creatina, y se entiende: en cada cazo pagas también el Creapure y los minerales. Si lo único que buscas es creatina y nada más, HSN o Foodelis te salen bastante más a cuenta. Y si los polvos te dan pereza, ninguna bolsa va a cambiar eso.
HSN Raw Creatina Monohidrato: creatina sola y sin sabor
HSN vende su creatina Raw con una promesa sencilla en el propio nombre: monohidrato puro y sin añadidos. Va justo en la dirección contraria a Be Levels: aquí no hay minerales ni enzimas, solo monohidrato sin sabor en una bolsa de 500 g. A cambio, la marca cuenta bastante sobre cómo lo trata.
El polvo está molido a 200 mesh. Esa cifra es la medida de la malla por la que pasa, y cuanto más alta, más fino sale. Según HSN, esa finura hace que el polvo se mantenga más tiempo en suspensión en la bebida y que apenas se noten partículas.
Según HSN, la materia prima pasa por un laboratorio externo para descartar la DCD y la DHT. Son dos impurezas que pueden quedar al fabricar la creatina. El listado añade que se fabrica en España bajo GMP e IFS Food, dos normas de buenas prácticas y seguridad alimentaria.
Al no llevar sabor, se mezcla igual con agua que con el zumo del desayuno o el batido de después de entrenar. Si ya tomas proteína en polvo sin sabor, la mecánica es la misma: una cucharada más en el mismo batido. Un comprador lo resume sin rodeos: «Al ser neutra no sabe absolutamente a nada». La pega práctica está en el envase: no trae cacito, y a algunos el cierre de la bolsa les da guerra. Para acertar con la cantidad que indica la bolsa, necesitarás una cuchara medidora o una báscula de cocina.
Por toma, se queda en la gama más económica de la creatina, y ahí está buena parte de su gracia. Si quieres creatina y nada más, y medirla a mano no te importa, cuesta encontrarle un pero.
Optimum Nutrition Creatina Micronizada: bote rígido y toma con cacito
Optimum Nutrition coincide con HSN en lo esencial: un solo ingrediente, monohidrato de creatina micronizado y sin sabor. Micronizado quiere decir molido muy fino, para que se mezcle mejor con el líquido. Lo que cambia es lo que viene con él, que en este caso es un bote rígido de 634 g y una toma con cacito.
La toma es un cacito al día en un vaso de agua fría, zumo o batido. La marca deja elegir si lo tomas antes o después de entrenar. Se disuelve bien y no deja sabor. Si te lías con las bolsas y las cucharas medidoras, el bote resuelve el gesto: abres, cargas el cacito y cierras.
Un bote rígido aguanta mejor los viajes en la bolsa del gimnasio que una bolsa con cierre de presión. Y si quieres probar antes de comprometerte, la misma creatina se vende en botes más pequeños.
Si al abrir el bote ves que el polvo no llega hasta arriba, no falta nada: la marca lo explica por cómo se envasa. Esta es la versión sin sabor. La marca la vende también con sabor a frambuesa azul, naranja, piña o ponche de frutas.
Por toma, se sitúa en un punto intermedio: más que las bolsas sencillas y bastante menos que una fórmula con minerales. Encaja con quien quiere un monohidrato de una marca conocida y no pensar en medidas cada mañana: el cacito y el bote hacen ese trabajo por ti.
Foodelis Creatina Monohidratada 1 kg: para tomarla a medias en casa
Si en casa sois dos tomando creatina, la bolsa de un kilo de Foodelis va por ahí. También si no quieres volver a pedir creatina en mucho tiempo. A una toma diaria, la bolsa da para casi once meses a una persona, o para más de cinco si sois dos.
Dentro va monohidrato sin sabor. El listado lo describe sin aditivos y molido a 200 mesh, la misma finura que anuncia HSN. Detrás está Foodelis Nutrition, una empresa española. La marca asegura que controla la materia prima, la producción y el producto final.
Lo que viene con ella es un dosificador de 3 g, y eso cambia el día a día frente a una bolsa sin cacito. Lo cargas, lo vacías en el vaso y listo. La bolsa se queda en la despensa con el dosificador dentro, y cada mañana es el mismo gesto. Entre dos personas, el dosificador también evita discusiones: la medida es la misma para los dos y nadie se sirve a ojo.
Sobre el dosificador hay opiniones para todos los gustos: a unos les parece práctico y otros no terminan de cogerle el punto. Eso sí, un kilo es mucho polvo si todavía no sabes si vas a ser constante. La marca la vende también en bolsas más pequeñas y en formatos más grandes. Si un día te cansas del sabor neutro, tiene versiones con sabor Lollipop, maracuyá o mojito.
Por toma, es de las opciones más económicas que puedes poner en la cocina.
WeightWorld Creatina 3000 mg: monohidrato en comprimidos para olvidarte del polvo
El polvo tiene un engorro que no sale en ninguna etiqueta: hay que medirlo, mezclarlo y lavar el vaso. Si eso es lo que te frena, WeightWorld lleva el mismo monohidrato a comprimidos. La pauta es de tres comprimidos al día, y con ella el bote da para tres meses.
Aquí la etiqueta es especialmente clara con las cuentas. Los tres comprimidos de la toma diaria suman 3.000 mg de creatina. La marca da también la otra cifra, la del monohidrato, que sube a 3.372 mg porque esa forma lleva una parte de agua pegada.
La marca los declara veganos y sin gluten, transgénicos ni estearato de magnesio, un aditivo habitual al fabricar pastillas. WeightWorld dice fabricarlos bajo las normas GMP, ISO y HACCP, sellos de buenas prácticas y control de calidad. También publica un análisis de un laboratorio independiente y un certificado antidopaje del laboratorio LGC. Son datos que aporta la propia marca.
La pega llega a la hora de tragarlos. Un comprador lo dice tal cual: «Los comprimidos son algo grandes y pueden resultar algo difíciles de tragar». Y son tres al día, no uno, así que mejor tomarlos con un vaso de agua grande a mano.
Si alguna vez te has dejado la creatina en casa en un viaje de una semana, ya sabes para qué sirve este bote. Por toma, queda en la gama media, por encima de las bolsas sencillas y por debajo de la fórmula de Be Levels. Donde se gana el sitio es en la maleta de viaje y en el cajón de la oficina, ahí donde una bolsa de polvo estorba.
Cómo elegir creatina sin perderte en la etiqueta
Delante de la estantería, casi todo el mundo se hace las mismas preguntas. Casi todas se contestan leyendo la etiqueta con calma, sin necesidad de saber química.
¿Monohidrato, HCl o micronizada: cuál compro?
Monohidrato. Es la forma clásica de la creatina y, según la posición de la Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva (ISSN) de 2017, la más estudiada. El HCl, o clorhidrato de creatina, se vende como una versión más moderna que se disuelve mejor. Tiene bastante menos recorrido detrás, y no merece la pena pagar de más por la novedad. La creatina micronizada no es otro tipo: es monohidrato molido más fino. Se mezcla mejor en el vaso y deja menos posos, y eso es todo lo que cambia.
¿Qué es Creapure y merece la pena pagarlo?
Es el nombre comercial de un monohidrato que fabrica una única empresa en una planta concreta de Alemania. La molécula no cambia; lo que cambia es que el polvo tiene un origen conocido y con nombre propio. Cuando aparece en los ingredientes, como en la creatine de Be Levels, no tienes que adivinar de dónde sale lo que tomas.
¿Merece la pena? Depende de cuánto te importe la trazabilidad, que es poder seguirle la pista al origen. Es un argumento de peso cuando quieres saber qué hay detrás de cada cazo. Si solo buscas creatina al menor coste por toma, un monohidrato sencillo de marca conocida te deja la misma molécula en el vaso.
¿Creatina en polvo o en comprimidos?
La creatina en polvo es lo más habitual, y en sus versiones sencillas es lo que menos cuesta por toma. Un cazo al día en un vaso y listo, aunque hay que medirlo y según la marca algo de sabor se nota. Los comprimidos se tragan con agua y caben en cualquier bolsillo, pero obligan a tomar varios para llegar a la cantidad diaria, y por toma suelen salir más caros que una bolsa sencilla. Hazte una pregunta honesta antes de comprar: si hoy te da pereza tomarte una pastilla para el dolor de cabeza, quizá te compense más el vaso.
Si buscas creatina vegana, la molécula en sí no suele dar problemas, porque se obtiene por síntesis química. Donde hay que mirar es en las cápsulas, que a veces llevan gelatina. Be Levels, HSN y WeightWorld declaran sus productos aptos para veganos; en los demás, mira la etiqueta.
¿Hace falta que lleve algo más que creatina?
No hace falta, pero tampoco es un adorno si sabes qué aporta cada cosa. La lista de ingredientes va de mayor a menor cantidad, así que lo primero que aparece es lo que más pesa en cada toma. Si solo pone monohidrato de creatina, como en HSN, Optimum Nutrition o Foodelis, todo el cazo es creatina.
Si lleva más cosas, mira cuáles y en qué cantidad. En Be Levels, lo que acompaña es magnesio, potasio, sodio y enzimas, y la tabla da los miligramos de cada uno. Un truco para el sodio: multiplica sus miligramos por 2,5 y tendrás los de sal, que es la cuenta que entiende cualquiera. Y si eliges una versión con sabor, repasa los aromas y edulcorantes de la lista.
¿Cuánta creatina hay que tomar al día y hace falta fase de carga?
La cantidad diaria que maneja la normativa europea es de 3 g de creatina. Con esa cantidad, y en adultos que hacen ejercicio de alta intensidad, la Unión Europea permite decir lo siguiente. «La creatina mejora el rendimiento físico en series sucesivas de ejercicios breves de alta intensidad». Hablamos de esfuerzos cortos y repetidos, como una tanda de sprints o varias series de pesas.
La fase de carga consiste en tomar bastante más cantidad durante unos días al empezar. La pauta europea es diaria y no la incluye. Si alguien te propone cargar, que sea tu médico o un nutricionista quien lo valore contigo.
¿Cómo comparo el precio de dos botes?
Por toma, nunca por envase. Una bolsa de un kilo puede parecer cara al lado de una de medio y salir mucho más barata en cada cazo. Divide lo que cuesta entre el número de tomas que trae y compara ese resultado.
Un segundo detalle confunde a mucha gente. Algunas etiquetas dan los miligramos de monohidrato y otras los de creatina, y no son lo mismo. El monohidrato lleva pegada una parte de agua, así que 3 g de monohidrato son algo menos de 3 g de creatina. Compara siempre la misma cifra, o estarás midiendo con dos varas distintas.
¿Importan los sellos de calidad y el antidopaje?
Los sellos que ves en una ficha los declara cada marca, y no todos miden lo mismo. Unos hablan de cómo se fabrica, como las buenas prácticas de fabricación, y otros de que un laboratorio ha revisado el producto. Si compites y pasas controles, busca un certificado antidopaje dicho con todas las letras, como el que publica WeightWorld. Un suplemento contaminado puede darte un disgusto en un control. Si entrenas por tu cuenta, es tranquilidad añadida, no un requisito.
¿Es distinta para mujeres, principiantes o mayores?
El monohidrato es el mismo lo tome quien lo tome: no existe una versión de mujer y otra de hombre. Si empiezas, lo único que tienes que aprender es a ser constante con la toma diaria y a no subir la cantidad por tu cuenta. Con la edad suelen llegar más medicamentos y alguna analítica, así que pasar antes por la consulta es buena idea.
¿Qué error se comete más con la primera compra?
Elegir por el bote más llamativo o por el sabor más raro, y olvidarse de mirar qué pone detrás. Un sabor de chuche puede animarte la primera semana, pero lo que hace que la tomes durante meses es que no te dé pereza. El otro error es comprar una bolsa enorme antes de saber si vas a ser constante. Si es tu primera vez, un formato mediano te deja probar sin quedarte con medio kilo olvidado en el armario.
Preguntas frecuentes sobre la mejor creatina del mercado
¿Cuál es la mejor creatina del mercado?
No hay una que gane por la molécula: un monohidrato es un monohidrato. La adecuada depende de lo que quieras saber del bote y de cómo te la vas a tomar. Con Creapure en la etiqueta y minerales en el cazo, Be Levels. Solo creatina y al menor coste por toma, HSN o Foodelis. Sin polvo de por medio, WeightWorld. Y con bote rígido y cacito, Optimum Nutrition.
¿La creatina retiene líquidos o engorda?
Es una de las dudas que más se repiten, y depende de cada persona, así que no hay una respuesta que valga para todos. Lo que sí está en tu mano es mirar la sal, porque algunas fórmulas la llevan añadida, como la de Be Levels. Si sigues una dieta baja en sal o este tema te preocupa, coméntalo con tu médico antes de empezar.
¿Cuánto tarda en notarse?
Desconfía de cualquier bote que te prometa resultados en un número concreto de días. Las pautas de las etiquetas son diarias, y lo que está en tu mano es la constancia. Átala a un gesto que ya repites, como el desayuno o el batido de después de entrenar.
¿Se puede tomar todos los días? ¿Y los riñones?
Las marcas plantean una toma cada día, así que el uso diario es justo lo que proponen sus etiquetas. Sobre los riñones, la respuesta no está en ningún bote, sino en tu historial. Si tienes algún problema renal, tomas medicación o estás embarazada, habla antes con tu médico. Y no subas la cantidad por tu cuenta.
¿A qué hora es mejor tomarla?
A la que te acuerdes cada día. Be Levels sugiere después de entrenar y Optimum Nutrition deja elegir entre antes o después, sin que ninguna lo plantee como obligatorio. Los días que no entrenas, cualquier momento vale: con el desayuno, con la comida o con un zumo a media tarde.
¿Con qué se mezcla la creatina en polvo?
Con agua es lo más sencillo, pero no la única opción. Be Levels habla de agua u otro líquido, y Optimum Nutrition, de agua fría, zumo o batido. Las versiones sin sabor apenas cambian el gusto de lo que tengas en el vaso. Puedes echarla al zumo del desayuno sin que se note mucho.
Dentro de los cinco botes hay la misma molécula, así que lo que inclina la balanza es lo que la acompaña y cómo encaja en tu día. Si nos tocara dejar una sola en la balda de la cocina, sería la bolsa de Be Levels, para quien prefiere resolverlo todo en un único vaso por la mañana o al volver del gimnasio. Al lado cabría la Foodelis, una de las cuentas más ajustadas por toma. Y el bote de WeightWorld iría a la mochila, donde los comprimidos se agradecen. Si te decides por Be Levels, el código LARAZON5%OFF, exclusivo para lectores de La Razón, te descuenta un 5% sin compra mínima.
Los complementos alimenticios no deben utilizarse como sustituto de una dieta variada y equilibrada ni de un estilo de vida saludable. No se debe superar la dosis diaria recomendada.
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