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Merz busca recuperar el atractivo inversor de Alemania con una cumbre al estilo de Macron

20 October 2026 at 19:37

Alemania lleva años viendo cómo merman las inversiones privadas en el país, algo que no puede compensar de manera sostenible con un aumento de las inversiones públicas como está haciendo actualmente el Gobierno alemán. La inestabilidad económica y política de los últimos tiempos parece haber pasado factura a la imagen del país como centro económico y de inversión. Ahora, el canciller alemán, Friedrich Merz, quiere ponerle remedio y ha organizado, por primera vez, una cumbre de inversores de alto nivel con el objetivo de atraer más capital al país. Alemania necesita la inversión privada si quiere modernizarse, crear empleo y generar prosperidad.

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© CLEMENS BILAN (EFE)

El canciller alemán, Friedrich Merz, durante el 'Invest in Germany Summit' en Berlín, este martes.

Los partidos de Francia se unen para culpar al izquierdista Mélenchon de la violencia

20 October 2026 at 17:28

Francia está asediada por las protestas y el vandalismo desatado tras las manifestaciones de las últimas semanas. Unas 800.000 personas salieron en unas 110 marchas a la calle el sábado. Después llegaron los saqueos y los incendios. Murió una persona, y los ayuntamientos de Limoges, Marsella y Lille sufrieron gravísimos daños. Hay más de 2.000 detenidos, y las grandes ciudades de Francia decretaron toques de queda por las noches. El Ejecutivo ha admitido haber perdido el control de la situación, el ministro del Interior presentó su dimisión, aunque fue rechazada por el presidente de la República, Emmanuel Macron. Pero antes de que se apagaran los primeros incendios, la clase política ya tenía un culpable: Jean-Luc Mélenchon.

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Un mujer observa los coches calcinados en una calle de París, este martes.

Quiénes atizan la violencia que amenaza a la democracia en Europa

19 October 2026 at 23:03
Un grupo de vándalos, en su mayoría encapuchados, hace señas en las protestas violentas en París.

"Colère et honte", reza el titular de Le Figaro tras el fin de semana más violento en Francia en décadas. La ira de los que ya no se sienten representados por el Parlamento y solo ven la protesta en la calle como vía para expresar su malestar. La vergüenza de quienes hacen balance de los daños y aún dan gracias por que no hubo víctimas. La oleada de manifestaciones ha recorrido este fin de semana varios países de Europa: desde Francia a Bélgica, Italia, y también Albania. En Portugal y España también hay plantes para denunciar la imposibilidad de acceso a la vivienda. Este sombrío panorama lo aprovechan grupos como Black Block, la ultraizquierda más radical, y los delincuentes, algunos vinculados a las mafias de la droga y otros a la marginalidad. Mientras tanto, se frotan las manos Donald Trump y Vladimir Putin.

En Francia, el presidente Macron ha salido este lunes de viaje a los países del Golfo, a pesar de caos que se vivió el fin de semana. Dio su mensaje a la nación el domingo por la noche y luego rechazó la dimisión del ministro del Interior, Laurent Núñez, a quien reprocha no haber previsto el alcance de las movilizaciones, ni la infiltración de elementos peligrosos. En su alocución, Macron acusó a grupúsculos de ultraizquierda de los disturbios violentos, que se saldaron con más de 2.300 detenidos y casi mil gendarmes y policías heridos.

Tras una reunión con el gabinete este lunes, el primer ministro, Sébastian Lecornu, anunció que se aplicarían toques de queda "parciales y localizados". Se han implantado en París, Marsella, Lyon... Son las primeras medidas junto con el refuerzo de la seguridad con vistas a las protestas convocadas para el próximo sábado 24 de octubre.

De la protesta pacífica al vandalismo

Para evitar que se repita lo sucedido el pasado sábado las autoridades francesas han de repasar a fondo qué pasó en esa jornada aciaga. Durante gran parte del día estudiantes, sindicalistas, agricultores, a los que se unieron los chalecos amarillos, se manifestaron pacíficamente. A medida que avanzó la tarde pasaron a primer plano los llamados Black Bloc, es decir, anarquistas y simpatizantes de la izquierda radical. Enmascarados y vestidos de negro, no llevaban pancartas ni planteaban reivindicaciones. Se movían en pequeños grupos, coordinando a la perfección sus acciones a través de las redes sociales. Esa es una clave a la que tendrán que estar más atentos. El objetivo: llegar a los centros de las ciudades y atacar los símbolos del poder.

En París, cuando no se topaban con unidades policiales bien equipadas en la Avenue de l’Opéra, intentaban asaltar la zona de la Asamblea Nacional, más al sur. O los alrededores del Panteón, al otro lado del Sena. Las fachadas de los hermosos edificios haussmanianos quedaron cubiertas de señales de su presencia. Por un lado, la "A" dentro de un círculo, símbolo de los anarquistas. Por otro, el acrónimo ACAB (Alle Cops Are Bastards, todos los polis son unos cabrones). También usan los números que corresponden a esas letras en el alfabeto: 1-3-1-2.

Los agentes perdieron rápidamente la orientación. No podían estar en todas partes. Unos días antes, debido a que uno de los manifestantes había resultado herido, se les había prohibido el uso de granadas de aturdimiento. No tenían suficiente munición. En general, eran muy pocos. Los alcaldes se han quejado por no contar con suficientes efectivos.

Al caer la noche los Black Bloc ya no estaban solos. Grupos de simples delincuentes observaban cómo se desarrollaban los acontecimientos. Y cuando comprobaban que la policía había perdido el control de alguna calle o barrio, comenzaba el saqueo descarado. Así, ese fin de semana, miles de tiendas y restaurantes fueron víctimas de los ladrones, a menudo todo el patrimonio de una vida de pequeños empresarios. Unos 2.000 comercios en todo el país. Los daños se elevan a cientos de millones de euros. Pero para los ladrones, el botín más valioso eran las tiendas de joyería cara, perfumes de lujo, equipamiento deportivo profesional y teléfonos móviles. Todo aquello que es fácil de vender y por lo que se puede obtener mucho dinero. Este lunes ya aparecían muchos de estos objetos anunciados en diversas plataformas.

Influencers y blogueros apoyados desde el exterior

Fédéric Martel en Radio France también apuntaba que, "según fuentes policiales y de inteligencia territorial, la movilización de los alborotadores también ha sido provocada, acentuada, acelerada o instrumentalizada por influencers y blogueros apoyados o impulsados por potencias extranjeras como Irán, Argelia y Rusia".

En ese sentido, llama la atención con qué atención siguieron en el Kremlin las protestas en Francia. Rybar, una plataforma de propaganda rusa, divulgó un mapa de Europa en el que analizaba la "estación caliente", marcada por diferentes crisis nacionales. Este escenario de caos en Europa le interesa al Kremlin. También Trump apuntó que en el caso francés todo tiene que ver con la inmigración.

Otros recuerdan que solo el papel de la mafia de la DZ puede explicar el carácter increíblemente organizado y extremadamente violento de las manifestaciones. Lo que más desconcierta es cómo el Estado francés fue incapaz de reaccionar porque nadie predijo el asalto.

Italia, esquema similar

El mismo esquema se repitió en la marcha del sábado en Milán, convocada para protestar contra el aumento del coste de la vida. Comenzó de forma pacífica, pero terminó con alborotadores enmascarados lanzando piedras, adoquines y otros objetos contra la policía antidisturbios e incendiando barricadas construidas con mesas de bar. La policía utilizó cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.

En línea con Macron, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, dijo que, si bien manifestarse es un derecho, "incendiar nuestras ciudades no lo es". En una publicación en las redes sociales, señaló que los "vándalos" habían aprovechado las protestas "para sembrar el caos, atacar a los responsables de garantizar la seguridad y tomar como rehenes a ciudades enteras". El Ministerio del Interior ha decidido enviar a 500 soldados a Milán para vigilar las calles en los próximos días.

Albania, contra el primer ministro

En Albania, el malestar con el gobierno cristalizó en mayo por el permiso dado al yerno de Trump, Jared Kushner, para construir un proyecto turístico de lujo en un humedal protegido. Es la revolución de los flamencos.

Pero en las última semanas son los estudiantes los que han salido a las calles por el costo de los estudios y el deterioro de los centros escolares, a la vez que denuncian la corrupción del gobierno de Edi Rama. Ahora no se conforman con menos que la dimisión de Rama. Han pasado de manifestarse pacíficamente a quemar edificios gubernamentales. El domingo provocaron un incendio en el Tribunal Supremo.

Cultura del motín

¿Cómo se explica esta violencia desaforada? El politólogo Jérôme Fourquet explica en Le Parisien que se ha instalado "una cultura del motín" en el país. Diferencia dos tipos de alborotadores: los cuasi profesionales, militantes de la ultraizquierda a menudo procedentes del movimiento Black Bloc; y los vándalos, mucho más numerosos, que asisten porque ven la oportunidad de sembrar el caos.

"La calle se convierte en un gigantesco desahogo pulsional, donde la rabia se expresa, pero de manera festiva y lúdica. Para los participantes, estos motines tienen un carácter placentero y totalmente transgresor, ilustrado por la expresión muy común: ¡Vamos a joderlo todo! Se viene a buscar la adrenalina, la gran emoción y la manifestación de su omnipotencia, todo ello por un riesgo mínimo. Porque hay pocas probabilidades de ser detenido y aún menos de recibir una condena severa después. [...] Es un verdadero tema de civilización y es vertiginoso".

La rabia es el elemento que tienen en común. Y el hartazgo con una clase política con la que no se sienten representados, salvo excepciones. La Francia Insumisa de Mélenchon en Francia intenta instrumentalizar esta contestación, aunque en última instancia tendría que justificar la violencia y eso es un bumerán para cualquiera que quiera llegar al poder. La pregunta es si realmente quiere Mélenchon, o su razón de ser es la revolución por la revolución.


After the violence and chaos in France, there’s only one beneficiary: Marine Le Pen | Paul Taylor

20 October 2026 at 10:59

The far-right leader’s promise to restore order will appeal to many ahead of next year’s presidential elections – the stakes are suddenly much higher

There is only one clear winner so far from France’s chaos: Marine Le Pen. The violence and rioting that engulfed towns and cities across the country over the weekend, six months before a pivotal presidential election, is a godsend for the hard-right, Eurosceptical, anti-immigration candidate. As buildings burned, shops were looted and police attacked, the rioting largely drowned out peaceful mass protests over the dilapidated state of schools , fuel prices and the cost of living.

Across France and the rest of Europe, people are in shock at scenes of arson and pillage in city centres, the wrecking of symbols of the republic such as the 19th-century town hall in peaceful provincial Limoges and the bust of Marianne in Marseille’s city hall, and the looting of more than 2,000 shops.

Paul Taylor is a senior visiting fellow at the European Policy Centre

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© Photograph: Firas Abdullah/Anadolu/Getty Images

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Francia: la crisi terminale del macronismo e la battaglia per l’Eliseo

By: A A
20 October 2026 at 10:10

Le mobilitazioni del 17 ottobre e le violenze che ne hanno accompagnato la fase finale mostrano una Francia attraversata da una crisi sociale e politica profonda. Mentre il macronismo entra nel suo ultimo semestre, Marine Le Pen e Jean-Luc Mélenchon incarnano due risposte radicalmente opposte alla domanda di rottura.

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Le immagini degli incendi, delle barricate e degli scontri che hanno attraversato la Francia nelle giornate del 17 e 18 ottobre rischiano di nascondere il dato politicamente più importante: centinaia di migliaia di francesi sono scesi in strada contro il carovita, la crisi dei servizi pubblici e il progressivo deterioramento delle condizioni materiali di vita. Il ministero dell’Interno ha contato circa 550.000 partecipanti alla giornata nazionale del 17 ottobre, mentre gli organizzatori ne hanno rivendicati circa 800.000. Una mobilitazione di dimensioni tali da costituire la più importante esplosione di protesta sociale dai tempi della battaglia contro la riforma delle pensioni del 2023.

Il fenomeno sarebbe tuttavia incomprensibile se venisse ridotto ai disordini che hanno segnato la conclusione di numerosi cortei. Lungi dall’essere nata il 17 ottobre, la protesta rappresenta il risultato di un processo cominciato settimane prima nelle scuole e nelle università, quando studenti e liceali hanno iniziato a denunciare classi sovraffollate, carenza di personale, precarietà e progressivo impoverimento dell’istruzione pubblica. Alle mobilitazioni giovanili si sono poi aggiunti sindacati, lavoratori, pensionati e settori del movimento dei gilets jaunes, mentre il rincaro dei carburanti ha agito da detonatore di un malessere sociale molto più ampio.

Tale convergenza conferisce agli avvenimenti un significato politico ben superiore a quello di un’ennesima fiammata di protesta francese. L’Humanité ha descritto il corteo parigino come l’incontro tra generazioni differenti accomunate dalle rivendicazioni sui salari, sul futuro della gioventù e sulla difesa dei servizi pubblici, ma soprattutto dal rifiuto delle politiche seguite dal 2017. In questo senso appare particolarmente significativa l’immagine proposta dal quotidiano della sinistra francese: il macronismo rischia di terminare così come era cominciato, in mezzo ai lacrimogeni e a un conflitto sociale che il potere politico sembra incapace di ricomporre.

Nel tentativo di distogliere l’opinione pubblica dalle ragioni concrete delle proteste, il primo ministro Sébastien Lecornu ha accusato gruppi dell’ultrasinistra di avere deliberatamente organizzato gli incidenti, arrivando a contrapporre il “campo della Repubblica” a quello dei “casseurs” e indirizzando buona parte delle proprie accuse contro La France Insoumise (LFI), nonostante lo stesso leader Jean-Luc Mélenchon avesse invitato esplicitamente i propri sostenitori a non partecipare a saccheggi e devastazioni. Il Rassemblement National (RN), dal canto suo, ha rapidamente trasformato le immagini dei disordini in materiale di propaganda, cercando di associare la protesta sociale a una crisi dell’autorità e alla necessità di restaurare l’ordine.

È una dinamica che rischia di favorire l’estrema destra, ma che non deve far perdere di vista l’origine della crisi. L’aumento del costo della vita, la stagnazione dei salari, il deterioramento dei servizi pubblici e la nuova impostazione austeritaria del bilancio per il 2027 rappresentano il terreno materiale sul quale la protesta è cresciuta.

La risposta televisiva di Emmanuel Macron del 18 ottobre ha mostrato una volta ancora la difficoltà dell’Eliseo a uscire dalla contraddizione che accompagna ormai l’ultimo periodo della sua presidenza. Il capo dello Stato ha riconosciuto la legittimità delle preoccupazioni espresse dai manifestanti, ma ha a sua volta concentrato una parte importante del proprio intervento sulla condanna delle violenze e sulle questioni di ordine pubblico. Ha annunciato consultazioni con studenti, insegnanti, sindacati, parlamentari e rappresentanti delle imprese, senza però indicare immediatamente una svolta economica capace di rispondere alle cause sociali della protesta.

Messi insieme, tutti questi elementi fanno emergere in modo chiaro la dimensione strutturale della crisi del macronismo. Quando Emmanuel Macron conquistò l’Eliseo nel 2017, promise di superare la tradizionale divisione tra destra e sinistra. La sua formula politica avrebbe dovuto sostituire il conflitto ideologico con una gestione pragmatica, europea e modernizzatrice della società francese. Quasi dieci anni dopo, il risultato appare paradossalmente opposto: la Francia non è meno polarizzata, anzi risulta essere molto più polarizzata di quanto fosse all’inizio della presidenza Macron.

La dissoluzione dell’Assemblée nationale nel 2024 aveva già distrutto l’illusione di una maggioranza presidenziale stabile. Da allora la Francia è entrata in una lunga sequenza di governi minoritari, crisi parlamentari e negoziati sul bilancio. Il governo Lecornu resta privo di una maggioranza autonoma, mentre il progetto finanziario per il 2027 è stato accolto con ostilità dalle opposizioni e con crescente nervosismo dai mercati. All’inizio di ottobre i rendimenti del debito francese avevano raggiunto livelli che non si vedevano dai primi anni Duemila, mentre il debito pubblico ha superato il 119% del prodotto interno lordo e la crescita resta debole.

Ma sarebbe riduttivo interpretare questa situazione come una semplice “crisi del debito”. Il problema fondamentale riguarda piuttosto la distribuzione dei costi della crisi. Il governo continua a presentare l’austerità come una necessità tecnica, mentre la sinistra francese sottolinea come essa rappresenti piuttosto una scelta politica precisa: ridurre la spesa sociale e comprimere i servizi pubblici anziché intervenire sulle grandi fortune, sui profitti e sulle ingenti sovvenzioni concesse alle imprese. Da qui nasce la domanda che attraversa una parte consistente delle piazze francesi: chi deve pagare la crisi?

La risposta del RN è radicalmente diversa. Marine Le Pen tenta di trasformare la crisi del macronismo in una crisi dello Stato, dell’immigrazione e dell’ordine pubblico. Il suo partito cerca di intercettare lo stesso malcontento che alimenta le proteste, ma di orientarlo verso una soluzione nazionalista e securitaria. Sul terreno economico, inoltre, il RN sta tentando di rassicurare i mercati: Le Pen ha recentemente promesso forti riduzioni della spesa pubblica qualora conquistasse l’Eliseo, mentre Jordan Bardella ha difeso un piano volto a tagliare circa 140 miliardi di euro di spesa e a ridurre rapidamente deficit e debito. La pretesa dell’estrema destra di rappresentare una rottura sociale con il macronismo entra quindi in contraddizione con un programma economico che contiene anch’esso una pesante componente austeritaria.

Ad ogni modo, i dati demoscopici mostrano quanto questa contrapposizione stia modificando la politica francese. Le rilevazioni pubblicate nelle ultime settimane indicano Marine Le Pen come candidata nettamente più forte al primo turno, ma contemporaneamente mostrano una crescita di Mélenchon e soprattutto una straordinaria solidità della sua base. Un’indagine Ipsos BVA-Cevipof attribuiva in settembre al candidato di LFI tra il 15,5 e il 17% delle intenzioni di voto, ma con livelli molto più alti tra i giovani: fra i 18 e i 24 anni Mélenchon raggiungeva addirittura il 40%. Un sondaggio successivo, riportato da Reuters, ha delineato perfino scenari nei quali Le Pen e Mélenchon si qualificherebbero insieme per il ballottaggio, estromettendo completamente i candidati dell’area centrista.

Naturalmente manca ancora molto alla primavera del 2027 e ogni previsione resta fragile. Marine Le Pen deve inoltre affrontare ancora l’incognita del proprio contenzioso giudiziario, mentre a sinistra rimangono divisioni profonde tra LFI, socialisti, comunisti ed ecologisti. Ma il dato politico è già evidente: il successore di Macron non sembra destinato a provenire dal blocco che ha governato la Francia nell’ultimo decennio.

La battaglia per l’Eliseo sarà quindi molto più di una competizione tra candidati. Sarà uno scontro attorno all’interpretazione stessa del fallimento macronista. L’estrema destra sostiene che la Francia soffra soprattutto per un deficit di autorità, sovranità e controllo. La sinistra radicale individua invece il problema nella crescente disuguaglianza, nell’austerità, nell’indebolimento dei servizi pubblici e nella subordinazione delle scelte economiche agli interessi del grande capitale. Il campo macronista, nel frattempo, fatica sempre più a convincere che la continuazione delle politiche degli ultimi dieci anni possa rappresentare una risposta alla crisi prodotta proprio durante quel decennio.

Trump attacks ‘migrants and communists’ as he tries to exploit France unrest

President at Kansas rally tries to turn protests into cautionary tale for US as Republicans face midterm losses

As Republicans confront mounting political headwinds ahead of November’s midterm elections, Donald Trump is attempting to turn unrest in France into a cautionary tale for American voters, recasting the demonstrations that began as student protests against crumbling schools and the soaring cost of living as evidence of the dangers of immigration and the erosion of western civilization.

At a rally in Kansas on Monday evening, Trump described France as a once-great nation that had been “conquered, looted, and burned to the ground by migrants, jihadists, and communists”.

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© Photograph: Kent Nishimura/AFP/Getty Images

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«Acto II»: Chalecos amarillos convocan a nuevas protestas en Francia para el 24 de octubre

19 October 2026 at 21:56
La organización publicó un mapa con decenas de acciones planificadas para el sábado en todo el territorio nacional contra el encarecimiento del coste de la vida. Se contabilizan más de 70 convocatorias

Electric Car Sales Surge 70 Per Cent as France and Germany Seek Changes to EU Emissions Rules

19 October 2026 at 18:40

Registrations of fully electric cars across 17 European markets increased by 70.3 per cent in September, according to industry figures published on Monday, 19 October, as France and Germany seek to ease the European Union’s emissions requirements for new vehicles.

The data show that 300,202 battery-electric cars were registered during the month, accounting for 32.6 per cent of new passenger-car registrations in the markets surveyed.

The figures emerge three days after Paris and Berlin announced a joint position on the future of Europe’s automotive industry, proposing greater flexibility in the EU’s 2035 emissions regime while introducing measures intended to favour vehicles manufactured in Europe.

Electric vehicles gain market share

The latest figures, compiled by E-Mobility Europe, New Automotive and Fier Automotive, indicate that electric vehicle demand accelerated sharply during September.

According to the industry data published on 19 October, approximately 1.98 million battery-electric cars have been registered across the 17 markets during the first nine months of 2026, an increase of 38.1 per cent compared with the equivalent period last year.

Higher oil prices, government incentives and the introduction of more affordable electric models have all contributed to demand.

The figures represent a substantial change in the composition of European new-car sales, although they cover selected markets rather than constituting a complete statistical account of the EU’s 27 Member States.

France recorded 65,243 battery-electric registrations in September, representing 41.7 per cent of its new-car market. Germany registered 88,724 electric vehicles, giving the technology a market share of 34.6 per cent.

Both countries have substantial automotive manufacturing industries and are directly involved in negotiations over Europe’s future emissions legislation.

Significant differences between European markets

Despite the overall increase, electric vehicle adoption remains uneven across the continent.

Norway retained its position as Europe’s most electrified new-car market, with battery-electric vehicles accounting for 98.8 per cent of registrations in September.

Denmark followed with 88.8 per cent, while Finland recorded 62.7 per cent and Sweden 49 per cent.

Electric models also accounted for approximately half of new-car registrations in Belgium, the Netherlands, Ireland and Portugal.

At the other end of the market, battery-electric vehicles represented only 11.2 per cent of registrations in the Czech Republic, 7.6 per cent in Italy and 6.2 per cent in Poland.

These differences illustrate the difficulty of establishing a uniform European transition timetable.

Household incomes, purchase incentives, vehicle prices and charging infrastructure differ substantially between countries. The availability of affordable electric cars is particularly important in markets where buyers are more sensitive to the initial purchase price.

The varying national figures also complicate the EU’s industrial calculations, since manufacturers must operate across markets progressing at different rates.

France and Germany reach automotive compromise

On 16 October, French President Emmanuel Macron and German Chancellor Friedrich Merz agreed on a joint approach to changes in European automotive regulations.

Under the proposed compromise, car manufacturers would be required to reduce carbon dioxide emissions from new vehicles by 90 per cent by 2035 compared with the 2021 reference level.

The agreement would also remove a proposed requirement to compensate for the remaining emissions through measures such as the use of low-carbon steel.

The change would create additional opportunities for manufacturers to continue selling vehicles powered by combustion engines beyond 2035, subject to the final legislative framework.

In their joint declaration on the automotive industry’s future, the French and German governments argued that emissions reduction must be combined with industrial competitiveness, investment and European manufacturing capacity.

The agreement also envisages preferential treatment for vehicles produced in Europe under certain public procurement and subsidy arrangements.

Britain could potentially benefit from provisions allowing selected European partners to qualify under the proposed industrial framework.

The Franco-German understanding is not, however, a final EU legislative decision. Changes to the regulatory regime require agreement through the relevant European legislative procedures.

Automotive competitiveness enters the debate

The principal argument advanced by supporters of greater regulatory flexibility is that European manufacturers need additional time to adapt production, protect employment and compete with international rivals.

German manufacturers retain extensive investment in combustion-engine and hybrid technology, while French producers have placed considerable emphasis on electric vehicles and maintaining European supply chains.

The negotiations therefore concern more than emissions limits. They also involve battery production, access to raw materials, manufacturing costs and the ability of European companies to compete with producers in China and other markets.

Supporters of the existing transition timetable argue that weakening long-term requirements could discourage investment in electric manufacturing capacity just as consumer demand is increasing.

Manufacturers seeking greater flexibility maintain that regulatory targets must account for uneven market conditions and the cost of developing new technologies.

September’s sales figures provide evidence that electric vehicle adoption is accelerating, but they do not establish whether the same rate of growth will continue without existing incentives.

The debate now centres on whether regulatory relaxation will preserve Europe’s automotive industry during the transition or slow investment in the technology that is already capturing an increasing share of the market.

The Guardian view on France’s protests: a polarised country is in a perilous political moment | Editorial

19 October 2026 at 18:30

The scenes of social unrest and violence at the weekend are an ominous portent, ahead of elections which may deliver a far-right presidency

In Emmanuel Macron’s book Revolution, published ahead of the 2017 presidential election that he went on to win, he promised to restore hope to a country that was losing faith in its future. As Mr Macron’s lame-duck second term enters its last phase against a quasi-insurrectionary backdrop of torched public buildings and looted shops, the failure of that political project appears total.

The worst scenes of urban violence for years overshadowed a weekend of protest that gravely undermined what is left of the French president’s authority. As police lost control of the streets, more than 2,000 shops were ransacked. Far-left groups targeted town halls and local buildings, and engaged in pitched battles with the police, whose disastrously heavy-handed response to last week’s high school protests has succeeded only in escalating tensions.

Do you have an opinion on the issues raised in this article? If you would like to submit a response of up to 300 words by email to be considered for publication in our letters section, please click here.

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© Photograph: Thibault Camus/AP

© Photograph: Thibault Camus/AP

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Ferocious criticism from all sides underlines Macron’s isolation

19 October 2026 at 17:33

French president has compounded impression of arrogance with strategic errors – and consequences could be profound

The near-universal chorus of condemnation that greeted Emmanuel Macron’s address to the nation on Sunday, after one of the most violent days of rioting and looting in France’s recent history, was a stark reflection of just how weakened he now is.

Speaking from his office at the Élysée Palace, the president delivered an eight-minute speech expressing “anger and shame” after a weekend in which a town hall was set ablaze, 2,000-plus shops were looted, 2,300 people were arrested and 1,000 police injured.

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© Photograph: Benoît Tessier/AFP/Getty Images

© Photograph: Benoît Tessier/AFP/Getty Images

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France protests escalate with riots, looting and 2,400 arrests – The Latest

Last weekend there were mass protests across France, with more than half a million people estimated to have been involved. The unrest included rioting, looting and violent clashes with outnumbered police in cities including Paris, Marseille and Limoges. The interior minister conceded that police ‘lost control’ in some cities, while President Emmanuel Macron demanded a full security review. Lucy Hough speaks to the Guardian’s Europe correspondent, Jon Henley – watch on YouTube

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© Photograph: Pascal Lachenaud/AFP/Getty Images

© Photograph: Pascal Lachenaud/AFP/Getty Images

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France protests escalate with riots, looting and 2,400 arrests - The Latest

Last weekend there were mass protests across France, with more than half a million people estimated to have been involved. The unrest included rioting, looting and violent clashes with outnumbered police in cities including Paris, Marseille and Limoges. The interior minister conceded that police ‘lost control’ in some cities, while President Emmanuel Macron demanded a full security review. Lucy Hough speaks to the Guardian’s Europe correspondent, Jon Henley – watch on YouTube

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© Photograph: Guardian Design

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Crise em França: "A culpa é do presidente"

19 October 2026 at 14:44
Bruno Cardoso Reis afirma que Macron acabou por se tornar o para-raios do descontentamento social. Considera ainda que a proposta de Putin para uma cimeira a três "não faz nenhum sentido". 

França enfrenta onda de violência e governo prepara toque de recolher em cidades

19 October 2026 at 14:41

O governo francês anunciou medidas para conter a onda de violência que atingiu diversas cidades do país após manifestações contra o aumento do custo de vida e a deterioração dos serviços públicos. Nesta segunda-feira (19), o primeiro-ministro Sébastien Lecornu pediu que prefeitos adotem toques de recolher em áreas consideradas críticas, enquanto o presidente Emmanuel Macron determinou uma revisão das estratégias de segurança.

Os protestos reuniram mais de 500 mil pessoas no fim de semana, segundo os dados apresentados no balanço das manifestações. Em diferentes cidades, atos inicialmente pacíficos terminaram em confrontos, incêndios, invasões de prédios públicos e saques a estabelecimentos comerciais. Um manifestante morreu, quase mil agentes de segurança ficaram feridos e cerca de 2.400 pessoas foram detidas.

A dimensão dos distúrbios levou o governo a discutir restrições à circulação noturna e à realização de manifestações. Lecornu afirmou que as medidas serão definidas em conjunto com os representantes locais. Marselha já proibiu aglomerações e manifestações entre meio-dia e 20h, enquanto Denain, próxima à fronteira com a Bélgica, estabeleceu toque de recolher noturno até domingo.

O primeiro-ministro descartou, por enquanto, decretar estado de emergência, medida defendida pelo líder dos Republicanos, Bruno Retailleau. Lecornu, no entanto, não excluiu a possibilidade de recorrer ao mecanismo caso as restrições locais não sejam suficientes para conter a violência.

França enfrenta onda de violência e governo prepara toque de recolher em cidades
França tem onda de protestos, incêndios e 272 prisões em apenas um dia | Foto: Rede social

Macron cobra revisão da segurança

Diante da escalada dos confrontos, Macron reconheceu falhas na condução da resposta policial e determinou uma revisão dos procedimentos adotados pelas forças de segurança. O presidente pediu novas estratégias operacionais para impedir a formação de barricadas, os saques e os ataques a estabelecimentos e edifícios públicos.

O ministro do Interior, Laurent Nuñez, admitiu que as autoridades perderam o controle da situação em algumas cidades. Segundo ele, os aproximadamente 60 mil policiais e agentes mobilizados no sábado não conseguiram conter todos os grupos envolvidos nos episódios violentos.

Macron também recusou o pedido de demissão apresentado por Nuñez e cobrou esclarecimentos sobre as falhas de prevenção e inteligência que permitiram a expansão dos distúrbios. Apesar das restrições anunciadas, o ministro afirmou que as medidas não devem afetar a partida entre Paris Saint-Germain e Barcelona, prevista para terça-feira (20), pela Liga dos Campeões.

Manifestações contra o alto custo de vida e a crise na educação se espalham pela França | Foto: Rede social

Louvre fecha as portas após bloqueio

Em Paris, o Museu do Louvre amanheceu fechado nesta segunda-feira após um bloqueio organizado por estudantes da École du Louvre. A direção da instituição confirmou a interrupção das atividades e informou que o fechamento ocorreu em razão da mobilização estudantil.

O movimento também chegou à Sciences Po, universidade localizada no centro da capital, onde estudantes realizaram concentrações e bloquearam acessos. Os atos fazem parte de uma onda de manifestações iniciada semanas antes, com reivindicações por melhores condições nas escolas.

No fim de semana, a mobilização ganhou escala nacional e foi acompanhada por episódios de violência em Paris, Marselha, Lyon e outras cidades. Prédios públicos foram invadidos, uma prefeitura foi incendiada e estabelecimentos comerciais sofreram depredações e saques. Veículos, bicicletas e patinetes também foram queimados.

O impacto econômico preocupa o setor comercial. Mais de 2 mil lojas foram atingidas em todo o país, com prejuízos estimados em centenas de milhões de euros, segundo Alain Di Crescenzo, presidente da Câmara de Comércio. Somente na capital francesa, aproximadamente 400 estabelecimentos foram depredados.

Protesto fecha Louvre, e governo anuncia toques de recolher para conter onda de violência na França | Foto: Divulgação/Rede social

Crise amplia pressão política sobre Macron

A onda de violência também intensificou a disputa política na França, a poucos meses de uma eleição presidencial que não poderá contar com Macron como candidato à reeleição. Marine Le Pen, líder do partido de ultradireita Reunião Nacional, aparece em posição de destaque nas pesquisas de intenção de voto.

Lecornu acusou setores da ultr esquerda de tentar ampliar a instabilidade no país. Le Pen, por sua vez, responsabilizou o partido de Jean-Luc Mélenchon por, segundo ela, legitimar a violência. À esquerda, críticos do governo afirmam que Macron negligenciou as reivindicações sociais que deram origem aos protestos. Já representantes da direita defendem uma reação mais rigorosa contra os responsáveis pelos ataques.

Em artigo publicado no jornal Libération, os prefeitos de Paris, Marselha e Lyon cobraram explicações do governo sobre a preparação das forças de segurança. Os três gestores, ligados à centro-esquerda, afirmaram que a dimensão dos acontecimentos surpreendeu as administrações locais e expôs falhas na proteção de áreas inteiras das cidades.

A crise coloca o governo diante de um duplo desafio: conter os atos de violência e responder às reivindicações que mobilizaram centenas de milhares de pessoas. Enquanto as autoridades avaliam novas restrições, a capacidade de restabelecer a segurança sem ampliar a tensão política permanece no centro do debate nacional.

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France imposes partial curfews in several cities, including parts of Paris

19 October 2026 at 19:16

Interior minister concedes police ‘lost control’ of weekend protests as PM vows to restore public order

Partial curfews have been issued for a number of French cities, including parts of Paris, after the government admitted police had “lost control” during violent weekend protests around the country.

Sébastien Lecornu, the French prime minister, said after an emergency cabinet meeting on Monday he was “fully resolved to restore public order” and had called for “local and partial” curfews if needed. There was “no question” of imposing a full curfew on entire cities, he said.

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© Photograph: Abdul Saboor/Reuters

© Photograph: Abdul Saboor/Reuters

© Photograph: Abdul Saboor/Reuters

França: ministro admite que polícia perdeu o controlo

By: ZAP
19 October 2026 at 09:46
Laurent Nuñez pediu a demissão mas Emannuel Macron recusou. Presidente de França expressa “raiva” e “vergonha” da população. O ministro do Interior francês reconheceu hoje a “perda de controlo” por parte das forças de segurança em algumas das principais cidades do país, no sábado, durante os protestos contra o elevado custo de vida, marcados pela violência e pilhagens. Laurent Nuñez pediu a demissão neste domingo, mas o presidente de França, Emmanuel Macron, recusou: “Perante a necessidade de manter o comando contínuo das forças de segurança no atual cenário, o Presidente da República recusou o pedido”, informou o Eliseu. Agora, o

French authorities announce partial curfews as PM blames ‘ultra-left’ for exploiting protests – as it happened

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French PM Lecornu says he has asked prefects to implement “a number of partial curfews” in certain “localised” urban areas to stop further disorder, which he attributes to “the extreme-left” and some criminal elements.

We will no doubt hear more on this from local authorities, as in the example of Marseille (10:32).

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© Photograph: Guillaume Saligot/AFP/Getty Images

© Photograph: Guillaume Saligot/AFP/Getty Images

© Photograph: Guillaume Saligot/AFP/Getty Images

França. "O que fica destas manifestações é a violência"

19 October 2026 at 07:38
Já ninguém fala daquilo que levou milhares às ruas de França, é o que diz Carlos Pereira, diretor do LusoJornal. A violência apanhou de surpresa o Estado, que agora quer proteger os comerciantes.

© MOHAMMED BADRA/EPA

7h. França. Ministro pede a demissão mas Macron recusa

19 October 2026 at 07:18
Macron não aceitou a demissão de Laurent Nuñez, a quem pediu para que implemente "o mais rapidamente possível novas formas de ação contra os manifestantes". Ainda, as manifestações no Porto em Lisboa.

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